De manera preliminar se conoció que la menor estaba jugando con unas primitas frente a la casa de la abuela paterna y al recoger un traca-traca fue atropellada mortalmente.
En un intento por salvarle la vida la pequeña fue trasladada por su abuela materna Elia Hernández en el taxi de un buen samaritano al hospital Alemán Nicaragüense, donde se rindió a la muerte.
Al momento del suceso, los vecinos golpearon al conductor del automóvil causándole hematomas en el rostro porque presuntamente intentó darse a la fuga.A causa del impacto la menor resultó con un trauma craneal severo y exposición de masa encefálica al pasarle las llantas sobre su pequeña humanidad.
Autoridades de tránsito se trasladaron al lugar del suceso para ampliar las investigaciones del caso, y determinar las causas que provocaron la tragedia.



