Según la acusación, el hijo las víctimas, Adrián Echeverry, pidió a la señalada Nidia Quintana, llegara hasta la casa donde vivía con sus padres ubicada en Altamira, y en común acuerdo procedieron a desconectar todo el dispositivo de cámaras de seguridad que hay en dicha vivienda, para luego cometer el crimen
Engañó a sus padres para asesinarlos
De acuerdo al expediente Fiscal, el detenido aprovechando su condición de invalidez le pidió al señor Guillermo, que llegará a su cuarto, donde la acusada Nidia, lo esperaba con un tubo metálico con el que le dio varios golpes en la cabeza hasta dejarlo inconsciente.
Seguidamente el acusado procedió a llamar a su mamá la señora Sonia, al entrar al cuarto la detenida con el mismo tubo comenzó a golpear a su suegra hasta que cayó al suelo.
Luego la mujer comenzó a amordazar a sus suegros y envolverlos en plástico, los introdujo en un closet, aún con vida, y los tapo con una caja muriendo en el trascurso de la madrugada del 17 de noviembre, productos de los golpes propinados con el objeto metálico.
Se hospedaron en hotel
Luego de cometer el doble crimen, los dos acusados se apoderaron de las tarjetas de créditos y débitos y del vehículo con el que se dieron a la fuga.
Ante la dificultad que la acusada no puede conducir, sentó sobre sus piernas a Adrián, quien se hizo cargo del timón y Nidia encargada de los pedales del vehículo con el que se fugaron hasta el Hotel Crown Plaza.
La defensa de los detenidos pidió que ambos fueran llevados al Instituto de Medicina Legal para que sean valorados psíquica y psicológicamente para determinar las facultades mentales de cada uno.
La Jueza Karen Chavarría admitió la acusación y dictó la prisión preventiva para ambos acusados, también fijó la fecha de audiencia inicial para el próximo 27 de noviembre.




