Según la abuelita del joven, la noche de ayer domingo 17 de noviembre lo oyeron gritar desesperadamente y al ir a ver qué pasaba lo encontraron con sus partes íntimas ensangrentadas.
La señora con ayuda de sus vecinos llevó al joven al hospital en donde los médicos hicieron todo lo posible por reconstruirle su escroto, pero fue imposible, pues ya tenía los testículos completamente amputados
Sin embargo, para evitar que muriera desangrado, los médicos tuvieron que terminar de amputarle ambos testículos.
El joven se encuentra ingresado en el Hospital Manolo Morales Peralta, de la capital mientras se recupera.
Fuente: Radio YA



