El crimen ocurrió el 27 de enero pasado. El cuerpo de la víctima fue encontrado con ocho impactos de bala de una pistola Glock 9 milímetros, abandonado en las cercanías del cerro Motastepe, en Managua. Durante el juicio, el Ministerio Público demostró que la organización criminal decidió ejecutarlo tras quedarse con un cargamento de droga que debía entregar.
La acusación sostiene que el homicidio fue cometido con alevosía, ensañamiento y en un sitio despoblado, por lo que corresponde la pena máxima de prisión perpetua. En contraste, la defensa solicitó únicamente 25 años de cárcel para los acusados.
El juez Melvin Vargas, de los Juzgados de Managua, también declaró culpables de crimen organizado a otros cuatro miembros de la estructura delictiva: Christian Israel Espinoza Sánchez, Winston Spani MacCoy Marín, Jim Anthony Omier Aguilar y Miguel Ángel Noguera Alvarado. Para ellos, la Fiscalía pidió 14 años de prisión cada uno.
La sentencia será leída en los próximos días.




