Según testimonios brindados, quienes llegan en vehículo deben pagar 30 córdobas si desean utilizar uno de estos espacios improvisados. De lo contrario, se ven obligados a estacionarse a largas distancias del hospital.
“Uno viene enfermo, caminando solo, y el parqueo está lleno de calaches”, se quejó una de las afectadas, señalando la falta de control en la vía pública y la vulnerabilidad en la que quedan los pacientes.
Los denunciantes hacen un llamado a las autoridades municipales y de tránsito para que intervengan y regulen la situación, ya que se trata de una práctica que perjudica a quienes acuden en busca de atención médica.




