Chontales es un departamento altamente ganadero, cuenta con una industria cárnica y en la mayoría de municipios hay rastros donde también se promueve el destace de reses, se podría creer que por ello este producto es más accesible al consumidor, sin embargo, una libra de carne se compra entre 120 y 130 córdobas la de mejor calidad, según los vendedores del Mercado Central de Juigalpa.
De acuerdo a José Antonio Tórrez, comerciante de este mercado, desde hace algunas semanas la libra de lomo comenzó a venderse entre 125 y 130 córdobas, mientras la posta de buena calidad se ubica en 120. Estos precios han abonado al adormecimiento en la demanda de este producto.
La carne de cerdo se mantiene
El lomo de cerdo se compra en este centro de compras en 85 córdobas, la costilla alcanza los 75 y la libra de carne molida se cotiza en 50 córdobas. “La verdad es que los nuevos precios nos han alejado a los clientes y algunos vienen sólo a preguntar, pero no compran ni media libra de carne”, afirmó Tórrez.
Esto lo comprueba doña María Inés quien en su saco de compras lleva verduras, granos, algunas legúmbres pero nada de carnes. “Es imposible que lleve carne para almorzar, ‘no nos da la cobija’, como dice el dicho, eso ya se convirtió en un lujo y si acaso me animo es por el pollo o las visceras que están mas accesibles”, expresa.
Don José Antonio no cree que, a medida que nos acerquemos al mes de diciembre, que es una temporada alta en el consumo de carne de res, cerdo y pollo, se experimenten aumentos en sus precios, pero tampoco hay que extrañarse si esto pasa pues como devoción siempre hay modificaciones en los precios y eso encarece la cena de Nochebuena y fin de año.
La carne que venden es de calidad
Don Silvestre Cano, otro comerciante de productos cárnicos asegura, que en los tramos del Mercado Central de Juigalpa, se vende la carne de las reses que son sacrificadas en el rastro municipal, ya que la del matadero es demasiada cara y sus clientes difícilmente podrían comprar al menos una libra.
Cano le achaca la escasez de compradores de carne en el mercado, al ingreso a los barrios de producto ilegal y eso le permite al pulpero darle a la población un precio menor. “Hay personas que cuando vienen al mercado se sorprenden al escuchar los precios de la carne”, sostiene don Silvestre.




