La prioridad es buscar cómo restaurar la democracia que ha sido destruida por el régimen de Daniel Ortega y nos toca a todos los nicaragüenses luchar por el restablecimiento de nuestras libertades constitucionales, aseguró Violeta Granera, miembro de la Unidad Nacional Azul y Blanco.
Granera agregó que otras de las intenciones primordiales es garantizar elecciones transparentes
“Vamos a demandar a Daniel Ortega se hagan reformas electorales de fondo para que los nicaragüenses puedan, de manera libre, pacífica, transformar al país a través del voto y que la democracia y la institucionalidad retornen al país con un nuevo gobierno democrático” expresó Granera
“Estamos claros que el cambio viene y para eso debemos fortalecer la unidad y los objetivos que son para restablecer el orden democrático en Nicaragua”;, señaló Granera.
Por su parte, el también opositor José Pallais Arana, miembro de la Alianza Cívica, explicó que el nuevo proyecto político está encaminado a crear las condiciones para que en el país se realicen elecciones transparentes como «una salida cívica y pacífica» a la crisis que la nación vive desde abril de 2018.
Pallais también dijo que los partidos políticos pueden ser parte del proyecto siempre y cuando estén dispuestos a trabajar por la democracia del país.
Los partidos políticos y sus cúpulas tienen la oportunidad de demostrar de qué lado están y si apoyan estas propuestas o continúan con el expediente tradicional de negociar con Ortega, de facilitar al dictador una reforma cosmética y falsa que le permita conservar el control del aparato electoral. Los partidos políticos tienen en sus manos una decisión histórica de qué lado están: del lado de las aspiraciones democráticas del pueblo de Nicaragua o del lado de la dictadura», planteó Pallais.
Fuente: La prensa








