Encabezando la protesta se encontraban familiares de víctimas de violaciones de derechos humanos ocurridas durante el régimen de Alberto Fujimori. La marcha, que adquirió gran magnitud, destaca el fuerte rechazo de un sector de la población a cualquier intento de retomar políticas fujimoristas. La figura de Keiko Fujimori, quien recientemente ganara la primera vuelta electoral, se encuentra en el centro del escrutinio público y político.
Una historia que se repite
Keiko, actual candidata a la presidencia, ha generado múltiples opiniones divididas en Perú. Mientras algunos simpatizantes ven su posible ascenso como un paso hacia la estabilidad, numerosos críticos señalan que podría traer consigo reminiscencias del pasado autoritario y represivo. Este sentimiento motivó a miles de ciudadanos a clamar por justicia y transparencia.
Las consignas de la protesta no solo se centraron en Keiko, sino también en la figura de su padre, Alberto Fujimori, recordado por su gobierno marcado por severas violaciones a los derechos humanos. La marcha demandó que se mantenga la memoria de estos eventos, y que las nuevas generaciones permanezcan alerta a cualquier forma de abuso de poder.
Keiko Fujimori, en declaraciones a la prensa, manifestó comprender el dolor de las víctimas, pero sostiene que su enfoque está en un cambio positivo para el país. Aun así, muchos peruanos continúan escépticos ante sus promesas, subrayando la importancia de vigilar y cuestionar constantemente a los líderes políticos.
El vibrante y multitudinario evento en Lima no solo refleja el rechazo hacia Keiko, sino también el deseo de una democracia donde los derechos humanos sean protagonistas indiscutibles. Con información de fuentes internacionales.







