Previo a las elecciones, el gobierno de Nicaragua había eliminado a los candidatos de la oposición para la presidencia, limitado la observación electoral nacional en los centros de votación y el acceso a las cédulas para votar, y tomado otras medidas para negar el espacio democrático en el proceso. La decisión del gobierno de Nicaragua de no invitar a observadores internacionales independientes socavó aún más la legitimidad de las elecciones.
Seguimos presionando al Gobierno de Nicaragua para que respete las prácticas democráticas, incluyendo la libertad de prensa y el respeto a los derechos humanos universales en Nicaragua, conforme a las obligaciones que nuestros países comparten bajo la Carta Democrática Interamericana.
Estados Unidos mantiene una fuerte alianza con el pueblo de Nicaragua. Seguiremos trabajando a favor del pueblo de Nicaragua para lograr una Nicaragua más próspera, segura y democrática.
Departamento de Estado de los Estados Unidos
Oficina del Portavoz
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