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La deuda pública externa de Nicaragua alcanzó los más de 6 mil millones de dólares al cierre de agosto del año 2019, lo que representa un aumento de casi el ochenta por ciento con respecto a los niveles de 2007, cuando el presidente Daniel Ortega regresó al poder.

El ex jefe de la Dirección General de Ingresos, Roger Arteaga, aseguró que teme que el mandataria nicaragüense deje a los nuevos gobiernos el mismo caos económico de la década de los 80.

“Pareciera que Ortega está repitiendo exactamente lo que hicieron en los 80, cuando Somoza entregó una deuda externa de 3,600 millones de dólares, y al terminar los 80 Ortega entrega el país con una deuda de 12 mil millones de dólares, cuatro veces lo que recibió de Somoza, y Violeta Chamorro tuvo que salir a mendigar a la comunidad internacional con la mano extendida para pedir condonación de deuda”, dijo el exfuncionario a la Voz de América.

El gobierno de Enrique Bolaños le heredó al presidente Ortega un país con una deuda pública externa en descenso y en el 2007 este se situó en 3,415.3 millones de dólares.

El descenso de la deuda fue el resultado de la disciplina fiscal y el perdón del 87 por ciento de la deuda, por parte de los organismos y cooperantes internacionales durante los gobiernos anteriores a Ortega.

El diputado Mauricio Orue explicó que la deuda soberana, que incluye tanto la deuda pública como privada, “aún no llega a un nivel crítico”, aunque advirtió que de continuar la crisis pronto se llegará a este punto. “Es sencillo no ha llegado al nivel del 50% por lo menos en eso, significa que el nivel de producción, exportación y ganancias del país, todavía está haciéndole frente al endeudamiento”.

Mientras el diputado sandinista Wilfredo Navarro manifestó que Nicaragua está en la total capacidad de asumir esta deuda pública externa.

“Total capacidad si está cumpliendo todos sus compromisos internacionales, y el nivel de apalancamiento de Nicaragua está arriba de esos seis mil millones de dólares”, manifestó.

El gobierno de Nicaragua, a través de sus lineamentos económicos para el diseño del proyecto de Presupuesto General de la República 2020, reconoció que está en búsqueda de fuentes de financiamiento no convencionales, lo que significaría una mayor carga impositiva para los nicaragüenses.

Voz de América