El párroco de la Iglesia Católica de Buenos Aires, Rivas, Néstor Muñoz Morgan, falleció en un trágico accidente de tránsito ocurrido en el kilómetro 115 de la Carretera Panamericana Sur, pista hacia San Juan del Sur.

El lamentable acontecimiento se dio presuntamente cuando un furgón, placa M 170507, impactó contra la camioneta en la que viajaba el sacerdote, al intentar esquivar a un motorizado.

De acuerdo a información preliminar, el motorizado, de nombre Harris Adolfo Guido Gurdián, de 27 años habitante del barrio Fátima Harry Adolfo Guido Gurdián de 27 años, quien también falleció producto del encontronazo, estaba participando en una carrera ilegal de motos, versión que es investigada por la Policía Nacional, agrega la fuente, como resultado del accidente de tránsito, también resultó lesionada Jenny Carolina Talavera de 29 años, quien acompañaba al sacerdote en la camioneta.

Luto en la iglesia católica

Y es que este no es  el único caso en que muere un sacerdote, el padre  Keneth Francisco Mendoza Navas, de 27 años, y el seminarista Léster Antonio Altamirano Rodríguez, viajaban en un carro sin placas que conducía el sacerdote Mendoza Navas y  por causas todavía bajo investigaciones de agentes de la Dirección de Seguridad de Tránsito de la Policía, colisionó contra un árbol de guanacaste a la orilla de la carretera, frente a un trillo arrocero en la comarca Río Viejo, municipio de San Isidro.

El sacerdote y el seminarista murieron de forma inmediata y sus cuerpos quedaron prensados entre la chatarra del carro, cuyo motor salió catapultado a varios metros de distancia.

Los Bomberos de Sébaco asistieron al lugar y tuvieron que usar herramientas especiales para poder extraer los cadáveres, que luego fueron llevados al Instituto de Medicina Legal en la ciudad de Matagalpa, donde poco después del mediodía fueron retirados por sus familiares. Mendoza Navas, originario de Corinto, Chinandega, fungía como formador en el Seminario Propedéutico Nacional San Juan Pablo II, ubicado en Masatepe, Masaya. Hoy será sepultado en su natal Corinto.

En tanto, Altamirano era seminarista y originario de la comunidad El Naranjo, en el límite entre los municipios de Sébaco, Matagalpa y Jinotega.

Informacion de: 19 Dijital