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Avilés se proclama “soldado del pueblo” aunque su continuidad como jefe del Ejército es anticonstitucional

El general Julio César Avilés juró, este 21 de febrero,  para un tercer periodo consecutivo al frente del Ejército de Nicaragua y dijo  que es “un soldado del pueblo”, en un acto que presidió Daniel Ortega.

 “Hoy el presidente de la República y Jefe Supremo del Ejército de Nicaragua ha tomado mi promesa de ley, lo hago convencido de que soy un soldado del pueblo, comprometido en la construcción de la Nicaragua libre, digna, justa y próspera que todos merecemos”, señaló Avilés.

En el acto, donde el verde olivo resaltaba  en la Plaza de la Revolución, en Managua, estuvieron presentes representes de los Poderes de Estado y altos mandos militares del país y  de otras naciones, Avilés se comprometió a conducir la entidad militar como lo establece la Constitución, la cual califica al ejército como la institución armada para la defensa de la independencia y la integridad territorial.

 “Este día reafirmo mi determinación de dar todo por la Patria, lo cual sintetiza la disposición de los miembros del Ejército de dar el mayor de los esfuerzos en el cumplimiento de las misiones y tareas aún a riesgo de la propia vida”, afirmó Avilés.

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Consecuencias del mandato para la institución militar

Roberto Cajina y Elvira Cuadra, expertos en seguridad nacional, advirtieron en un medio comunicación nacional que la continuidad de Avilés en su cargo  se debe a que Ortega quiere consolidar la fidelidad de la institución militar para así evitar un golpe de Estado.

“Es atípico tener a un comandante en jefe de un Ejército por un período más allá de lo que la Ley establece, que en este caso es de cinco años. Es atípico, pero también hay intereses de la institución que pueden ser aprovechados por Ortega para mandar el mensaje de que el Ejército lo apoya”, indicó Cajina.

Por su parte, Cuadra afirma que esta decisión solo provocará deterioro  a lo interno y externo de la institución castrense.

“Esa es una de las consecuencias de la influencia de Ortega sobre el Ejército. Pero el daño más grande es a la institucionalidad, a  la profesionalidad y la confianza de la sociedad nicaragüense en su conjunto hacia el Ejército. Ese es un daño de fondo que va a tener consecuencias en el mediano plazo”, aseguró Cuadra.

Sin embargo, el inspector general del Ejército, Marvin Corrales, expresó que los diez años continuos en los que Avilés ha estado al frente del Ejército han sido positivos, es por ello que el Consejo Militar lo ha elegido nuevamente como su comandante en jefe.