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Lun, 28 Septiembre

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Stereo Romance - Departamentales

Lugar del asesinato

La señora Carmen Rodríguez Dávila, mamá de las hermanitas asesinadas en Mulukukú, pide justicia y que la policía no deje en libertad a Rosario Soza Centeno, el hombre que llegaba a la casa de ellas y salió de ahí solo para matarlas.

Asimismo, mencionó que no confía en la policía porque a la niña mayor ya la habían violado dos veces, ella interpuso la denuncia pero no capturaron a ninguno de los dos culpables: uno era sobrino de la señora y el otro su pareja.

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“Que las niñas lo ofendieron, lo vulgarearon y que las niñas le sacaban los riales a la fuerza, va a creer usted un viejazo que diga que las niñas podían más.

Nunca he oído decir que ese diablo sea enfermo, él es bueno, bueno, no sé qué diablos le dio de ir a espiar a mis niñas ayer. Cuando se fue me mandó a decir que yo me apurara, con las pobres niñas, para que las niñas quedaran solitas, yo me vine ligero porque se había quedado cuidando la casa y solo dicen que se trepó ahí la trepada y se tiró por monte para ir a buscarme a las niñas”, apuntó la señora.

También dijo que “las niñas sin discusión y sin nada me las degolló, a la grande la degolló primero y como la chiquita miró y le dijo que me iba a decir a mí entonces también la mató. Me mató a las dos y eso es lo que más me duele. No quiero saber que ese hombre sale libre, a mis niñas no las volveré a ver jamás y si él sale se lo juró que por Dios no sé qué haría”, prosiguió.

La madre de las menores no sospechó del sujeto

Doña Carmen dijo a un periodista de Canal 10 que nunca imaginó que el hombre que llegaba a su casa había sido capaz de asesinar a sus niñas, porque le dijo que iba a cobrar un dinero porque vendía chancho y le debían. La policía pegaba de él y me hicieron preguntas, y con él pegaron, pero yo nunca pensé que era él.

“Estos días le había agarrado más seguido por venir, pasaba todo el día y se iba cuando bajaba el sol. Ayer vino como a las 9 y se fue como a la 1, solo a hacérmeles la zanganada a mis niñas. Yo andaba lavando y ellas se fueron, dijeron que iban a buscar chacalines, cangrejos y se quedaron y me vine porque el desgraciado mandó a decir que me viniera yo ligero para que cuidara la casa, porque él se iba a ir. Me vine y era para irlas a matar”, prosiguió.

“Ustedes como canal que son espero que me ayuden más que la policía. La policía no es hablar de ellos porque cuando quieren le ayudan a uno, un poco de robo fui a denunciar. Me violaron a esa niña más grande solo agarraron los datos y se pusieron investigarme a mí como si yo era la de la culpa. Les dije que lo espiaran porque se podía ir. Dos veces me la violaron a la pobrecita, yo ponía denuncia y no me hacían caso. El primero fue un mentado sobrino mío, a penas tenía 6 años, después el papa de la niña”, denunció.