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Jue, Oct 17, 2019

LA RADIO QUE SE VE, SE SIENTE Y SE ESCUCHA

Un exoesqueleto diseñado para imitar la vejez, provee al usuario dolencias tales como glaucoma y artritis.

Con solo oprimir un botón, un hombre de 34 años de edad y en perfecto estado de salud, se transforma en un anciano de 85 años, con cataratas, glaucoma, artritis reumática y zumbido en los oídos.

El voluntario se puso un exoesqueleto o armadura, intervenido por control remoto, que puede ser manipulado para debilitar las coyunturas, la visión y la audición.

Los anteojos lo dejan con solo una visión periférica para imitar la degeneración macular y las coyunturas de la vestimenta son ajustadas para simular artritis reumática.

Al final de cuentas y al dejarlo libre para que camine con dificultad, el ritmo de su corazón sube, de 81 latidos por minuto, a 100.

“Tengo que decir que fue un reto extremado. Tengo solo 34 años y estoy en forma, pero fue un reto vestir y utilizar el exoesqueleto por 15 a veinte minutos”, dijo Ugo Mumont, un voluntario en Nueva York.

La vestimenta fue diseñada para permitir que los visitantes de Liberty Science Center, en Nueva Jersey, experimenten en personas los efectos del envejecimiento.

Sus creadores dicen que esperan que los usuarios salgan de la experiencia con más empatía y conciencia, respecto a aquellos de edad más avanzada, quizás hasta ayudándoles a crear más conocimiento sobre su propio estado de salud.