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Miércoles, Octubre 16, 2019

LA RADIO QUE SE VE, SE SIENTE Y SE ESCUCHA

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La muestra de objetos que pertenecieron a los jóvenes asesinados en las protestas permanecerá abierta todo octubre.

Por: Letzira Sevilla Bolaños

Una carta logró conmoverla hasta el llanto. Mientras secaba las lágrimas que rodaban por sus mejillas repetía una y otra vez “habrá justicia”.
“La amo, la quiero, la aprecio, la adoro, siempre la amaré y nunca me voy a olvidar de usted cuando muera", ese es el texto escrito en grafito por un niño llamado Hammer para su madre, Mayra Salinas, el cual hizo llorar a la joven que no quiso compartir su nombre.
Esa carta íntima, tierna y transparente forma parte de los objetos que se exponen en el “Museo de la memoria contra la impunidad” que se instaló en la Universidad Centroamericana, UCA, para recordar a quienes fallecieron a manos de la policía en el contexto del estallido social que nació el 19 de abril.

“Ama y no olvida” es el lema del museo-altar creado por la Asociación Madres de Abril, el cual recoge en 6 secciones quiénes eran las víctimas, en qué circunstancias murieron, cómo los recuerdan sus familiares, análisis de la represión y material para medios de comunicación.

El recorrido

La muestra inicia con una colección fotográfica a cielo abierto donde se pueden apreciar imágenes fuertes de la represión de las protestas, captadas por fotógrafos de diversos medios de comunicación.

Tras recorrer el paseo fotográfico, el visitante ingresa al Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica, donde de entrada le obsequian un folleto en el que resumen el propósito del museo y una postal coleccionable de cualquiera de los jóvenes cuyos objetos se exponen en la muestra.

 Hay 66 fotografías colgantes en donde se aprecia a las madres y familiares de las víctimas demandando justicia con una imagen de ellos en las manos.
Asimismo, en el recorrido hay una sala en la que se exhiben dibujos que muestran la cronología del estallido social, desde las protestas hasta la operación limpieza, en los diversos puntos del país.

Además, recrearon las trincheras para exponer objetos personales de los caídos, los cuales se exhiben teniendo los adoquines como cimientos y se dividen por departamentos.

Cabe resaltar que la exposición solo cuenta con objetos de alrededor de 60 víctimas de la represión, sin embargo, hay una gigantografía en la que se leen los nombres del total de fallecidos a nivel nacional.

Particularmente llamativa y sobrecogedora es la sala-altar, donde se proyectan las fotos de los fallecidos mientras se escucha la voz de sus familiares hablando sobre memoria y justicia.

Trinchera caraceña 

Las víctimas de Carazo son recordadas con camisas de uniforme, gorras, lentes, trompeta, un cuaderno con los últimos apuntes de un estudiante y el traje de un chef cuya sazón no existe más.

Los nombres que conforman esta “trinchera” son los de José Manuel Narváez Campos, Vicente Rappaccioli Navas, Josué Israel Mojica Velásquez y Alejandro Carlos Ochoa Acuña.

La directora de esta iniciativa es la caraceña Emilia Yang, quien dijo que “en el centro de esta labor está el amor que tenemos hacia nuestros familiares y alrededor de este amor la fuerza, el coraje y la lucha por la libertad y la justicia que heredamos de ellos".

Asimismo, asegura que la iniciativa es una forma de colectivizar el dolor, el amor, la esperanza y el anhelo de justicia.

Por su lado, Francys Valdivia, Presidenta de la Asociación Madres de Abril, explicó: “AMA y no olvida es una expresión de resistencia, la voz y el recuerdo de los ausentes que aquí renacen. Es un espacio donde se honra la memoria, el espíritu de lucha y la dignidad de aquellos que no dudaron en dar la vida. Reivindicar, no olvidar y dignificar a las víctimas es también reconocerlos como actores sociales y políticos”.

El museo-altar en el que también se aprecian el traje de monaguillo de Sandro Dolmus, la patineta de Alvarito Conrado y la pañoleta ensangrentada de Jonathan Morazán estará abierto al público todo el mes de octubre, de 9 de la mañana a 4 de la tarde.