
“Dónde hay mujer, no muere mujer”
Eran las 5 de la mañana y Gloria María de 17 años abrió la puerta de su casa y una jovencita vecina le pidió agua. Se la dio y le dijo: ¿Qué te pasa te veo con dolor? La joven respondió entre lágrimas, sollozos y frío: “Tengo dolores de parto desde ayer, pero mi papá dijo que me mandaran como chancho a parir al monte porque nadie me mandó a esto”.