Jueves, Abril 18, 2019

A fines de 2018, Luxemburgo anunció que a partir del 1 de marzo de 2020 el transporte público será gratuito.

No se cobrará nada por el uso de los trenes, tranvías ni autobuses que atraviesan el pequeño paraíso fiscal situado entre Alemania, Francia y Bélgica.La medida beneficiará a los 602.000 residentes del Gran Ducado y a los 175.000 trabajadores transfronterizos, así como a alrededor de los 1,2 millones de turistas anuales.

Pero ¿qué hay detrás de este proyecto y qué logrará?

"Idea increíble"

"El transporte gratuito es una idea increíble", dice M'Barek Rabii. Divorciado y con un hijo de 12 años, gana el salario mínimo legal.De su salario mensual de US$2.000 después de impuestos, gasta alrededor de US$1.016 en alquiler y US$56 en transporte público cada mes.

"Junto con el aumento del salario mínimo, (la gratuidad del transporte) ayudará a las personas con bajos ingresos como yo a llegar a fin de mes", opina. Sin embargo, persuadir a los conductores de automóviles para que viajen en trenes y autobuses gratuitos puede ser difícil, dado que muchos consideran que el sistema de transporte público es poco conveniente.

Críticas

Pero el economista Michel-Edouard Ruben cree que "el transporte gratuito es una idea falsa y de moda", dice.Ruben cree que sería mejor gastar el dinero en subsidios de renta o vivienda social.Constance Carr, investigadora postdoctoral de la Universidad de Luxemburgo, sostiene que la vivienda de alto precio es el problema social clave, y dice que los costos crecientes están empujando a las personas a mudarse fuera de la ciudad, a las zonas fronterizas.Los sindicatos de transporte nacional se oponen al plan. "Hacer que el transporte sea gratuito podría llevar a un aumento en el vandalismo", dijo Mylène Bianchy, presidenta del sindicato ferroviario Syprolux. "La gente lo apreciaría menos".Los gremios también temen que el proyecto provoque recortes de personal. Pero Bausch dice que nadie será despedido y que los trabajadores serán reubicados en otros puestos.