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En lo que va del año 21 mujeres han muerto de forma violenta en manos de sus parejas o exparejas, 25 de ellas se han salvado de milagro, la lista sigue en aumentó y las medidas que se toman para evitar estas tragedias son casi nulas.

Un caso de muchos

Una mujer de 39 años dice tener la certeza de que su exmarido no va a descansar hasta matarla. Ahora asegura estar más resignada a su destino porque un policía le dijo que “ellos no se meten con bolos”, cuando denunció que su expareja la sentenció “ a que solo muerta se libraría de él”. “Me dijo que si no era de él, no sería de nadie”, señala Flores en su humilde vivienda de Palacagüina. “Si la Policía dice que no hace nada, pues yo ya estoy lista, ese hombre me va a matar”, comenta preocupada.

Un caso no aislado

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Esta historia es muy parecida a la de muchas mujeres que en Nicaragua las autoridades solo parecieran apilar en una conmovedora estadística de mujeres muertas cada año: se separaron por violencia, los denunciaron y ellos no cesaron el acoso hasta que un día llegaron decididos a arrebatarles la vida. Y las mataron. Eveling Flores Mayorga, enlace nacional de la Red de Mujeres Contra la Violencia, culpa al Estado y a sus funcionarios de esas muertes. “Siempre se pudo hacer algo y nunca lo hicieron”, dice al hablar de las asesinadas, 21 hasta el mes de abril.

Mayo ya lleva en su lista un femicidio, el de Zeneydi Espinoza Morales, de 24 años, a quien su pareja le disparó con una escopeta al cuello matándola mientras dormía la noche del pasado jueves 02, en una vivienda que compartían en Las Banderas de Pocosí, San Carlos, en la frontera con Costa Rica. Flores Mayorga no reacciona sorprendida cuando oye lo que Atanasia dice sobre el Policía a donde ella acudió para evitar que le hagan daño. “Deberían renunciar a sus cargos porque no sirven para nada”, agrega molesta.

Atanasia asegura que se separó de su pareja hace un año, porque le daba mala vida. Pero que él no se aleja, todo lo contrario, la sigue y no hay día que no la llame solo para amenazarla. “Yo no aguanto esto, ese hombre me sale en los caminos acosando, yo no quiero nada con él, tengo más de un año que me separé porque me daba maltrato, maltrato sicológico también”, aseguró la denunciante.

En aumento La violencia contra la mujer

Así lo aseguran los activistas que trabajan para erradicar la práctica. Consideran que por un lado hay una odiosa cultura machista, que se agrava con la poca importancia que las autoridades del Estado le dan al tema de la violencia de género.

Desde el año 2012, las estadísticas solo suman

Ese año, según las organizaciones, 70 mujeres fallecieron en manos de parejas y exparejas. Al año siguiente, fueron 64 las fallecidas. Seis menos debería ser un motivo para alegrarse, pero las organizaciones recuerdan que no son simples números en una estadística, cada una es una madre, una hija, una hermana y toda una familia sufre. En el año 2014, la cantidad de mujeres asesinadas volvió a 70, 49 en 2015 y 51 en 2017. En 2018 la violencia machista privó la vida de 61 mujeres.

Hay que destacar que desde el año pasado la violencia contra ellas no solo ha aumentado en casos, sino en crueldad. Los estudios de las organizaciones que trabajan el tema, advierten de un mayor uso de armas letales contra ellas. Para explicarlo, basta saber que de los femicidios registrados el año pasado, en 22 el atacante usó machete o cuchillo y en 15 armas de fuego.