Miércoles 4 Noviembre 2026
.:: Internacionales ::.

Estados Unidos: El experimento Mamdani en Nueva York, un socialismo municipal bajo presión

Ocho meses después de tomar las riendas de una ciudad de 8,5 millones de habitantes, el alcalde Zohran Mamdani defiende que “la democracia no sirve si la gente no puede cubrir sus necesidades” mientras presume de haber congelado la renta de casi un millón de viviendas con alquiler regulado, que albergan a más de dos millones de personas, en una Nueva York donde el 38% de la población es inmigrante.

Zohran Mamdani en la Sala del Gobernador del Ayuntamiento de Nueva York, ocho meses tras asumir la Alcaldía
Zohran Mamdani, primer alcalde socialista y primer regidor musulmán de Nueva York, posa en la histórica Sala del Gobernador del Ayuntamiento, donde despacha al frente de una ciudad de 8,5 millones de habitantes y defiende una agenda centrada en la clase trabajadora y las comunidades inmigrantes. (Foto: Víctor Llorente)
Internacionales

Un alcalde socialista ante la desigualdad y la presión migratoria

Zohran Mamdani, hijo de una trayectoria familiar marcada por el exilio desde Uganda y formado en la Universidad de Columbia, llegó a la Alcaldía de Nueva York tras un ascenso meteórico desde la Asamblea del Estado de Nueva York. Con 34 años y apenas apoyo inicial en 2024, terminó convirtiéndose en el primer regidor socialista del corazón financiero de Estados Unidos. Su mensaje central es claro: la democracia solo tiene sentido si la clase trabajadora puede vivir con dignidad. Por eso reivindica como principal logro la congelación del alquiler de casi un millón de viviendas reguladas, una medida que, según su entorno, intenta contener el coste de la vida en una de las urbes más caras del mundo. El giro ideológico que representa, en una ciudad donde el 38% de los residentes son inmigrantes, le ha situado como referente para sectores progresistas y como objetivo prioritario de los republicanos a escala nacional.

Choque con la Casa Blanca y crítica frontal al ICE Servicio de Control de Inmigración y Aduanas

La política migratoria de Donald Trump fue uno de los ejes de la campaña de Zohran Mamdani, que se enfrentó a las amenazas de desplegar a la Guardia Nacional en Nueva York durante la carrera hacia la Alcaldía. El alcalde rechazó esas advertencias y las demás presiones lanzadas desde la Casa Blanca contra las comunidades inmigrantes. Ha descrito al ICE Servicio de Control de Inmigración y Aduanas como una agencia que, a su juicio, opera “con crueldad e inhumanidad” y que “debería ser abolida”. Recuerda que, a pesar de su juventud, es “más viejo que el ICE” y denuncia que las redadas y ejecuciones extrajudiciales por parte de esa institución se han normalizado como si fueran inherentes a su existencia. Mamdani sostiene que el miedo ha vaciado barrios enteros: hay personas que, según él, “tienen miedo a salir a la calle por el ICE”, incluso siendo residentes con situaciones migratorias diversas, porque los agentes seleccionan a quienes persiguen basándose en la raza. Pese a este choque ideológico, el alcalde ha optado por un tono más pragmático en el poder, reuniéndose con Donald Trump en la Casa Blanca bajo el argumento de que su obligación es colaborar con cualquiera que pueda mejorar la vida de quienes consideran Nueva York su hogar.

Un símbolo incómodo en el aniversario del 11-S

El perfil de Zohran Mamdani incomoda a parte del establishment estadounidense. Nacido en Kampala en 1991, de ascendencia india-ugandesa y primer alcalde musulmán de Nueva York, participó recientemente en el 25º aniversario de los ataques del 11 de septiembre de 2001. Su presencia en la ceremonia llegó rodeada de polémica: una campaña impulsada por algunos familiares de víctimas, que sumó unas 100 000 firmas, pidió que no asistiera, acusándolo de mantener una “retórica hostil” hacia los valores compartidos de la conmemoración. Aun así, Mamdani reivindica su pertenencia plena a Estados Unidos, pese a que la Constitución le impide aspirar a la Presidencia por haber nacido en el extranjero. Obtuvo la nacionalidad a los 26 años, después de que su familia se instalara en el país en 1999. Su lectura de las amenazas a la democracia no se centra tanto en la figura de Trump, a quien evita mencionar por su nombre, como en la erosión material de la vida cotidiana: insiste en que una sociedad en la que millones de personas trabajan sin poder pagar el alquiler o alimentar a sus hijos socava tanto la democracia como cualquier líder autoritario.

Vida personal expuesta y capital político en disputa

El impacto de su llegada al poder también se percibe en su entorno más cercano. Casado con la artista e ilustradora Rama Duwaji, Mamdani admite que la avalancha de odio en redes y medios hacia su esposa y su familia es el peaje más duro de su nuevo cargo. Antes de asumir la Alcaldía vivían en un apartamento de renta regulada en Queens; hoy residen en una mansión construida en 1799 en Manhattan, símbolo del salto de un militante de base a una figura de alcance nacional. El alcalde reconoce que su pareja “no eligió esta vida” y que su prioridad es proteger su cotidianidad, aunque no se plantea todavía abandonar la política a corto plazo. Mientras tanto, su figura sirve de palanca para otros aspirantes de los Socialistas Democráticos de EE UU, que han logrado imponerse en primarias del Partido Demócrata de cara a las próximas elecciones legislativas del 3 de noviembre. Sobre ellos se proyecta el llamado efecto Mamdani: la apuesta por candidaturas jóvenes que, como la suya, interpelan directamente a la clase trabajadora con propuestas de redistribución y un cuestionamiento abierto del modelo migratorio. El desenlace de ese experimento, y su capacidad para traducirse en cambios estructurales más allá de la congelación de rentas, determinará si Nueva York se consolida como laboratorio de una izquierda municipal capaz de resistir la ofensiva conservadora federal.