Cuatro ejes para la “tercera década dorada” del BRICS
Durante la Sesión I del encuentro en la India, Xi Jinping recordó que se cumplen 20 años de cooperación BRICS y defendió que esta alianza es hoy una de las plataformas más influyentes para mercados emergentes y países en desarrollo. Desde esa posición, trazó cuatro líneas estratégicas para la próxima década: innovación tecnológica, paz y estabilidad, diálogo entre civilizaciones y reforma de la gobernanza global. En materia de innovación, propuso una iniciativa de “nueva industrialización impulsada por la IA” y criticó el desacoplamiento y las políticas de “patio pequeño y vallas altas”, a las que atribuyó un efecto fragmentador en la economía mundial. En el ámbito de la seguridad, rechazó la mentalidad de Guerra Fría y la confrontación de bloques, insistiendo en el respeto a la soberanía y en la no injerencia en asuntos internos.
Reforma de la gobernanza global y papel del Sur Global
Para Xi Jinping, los BRICS deben ejercer un papel activo en la reconfiguración del sistema internacional, orientándolo hacia reglas “más justas y equitativas” para los países en desarrollo. Reafirmó su apoyo al sistema de comercio multilateral centrado en la Organización Mundial del Comercio y se pronunció contra el uso abusivo de aranceles como herramienta política. A su juicio, “hoy, cambios nunca vistos en un siglo se aceleran en todo el mundo. El Sur Global está ganando fuerza y la tendencia hacia un mundo multipolar es imparable”, una formulación que coloca al BRICS como contrapeso de las potencias tradicionales y como vehículo para canalizar demandas de mayor representación internacional.
Diálogo entre civilizaciones y crisis en Medio Oriente
Más allá de la economía, el líder chino subrayó la necesidad de profundizar el diálogo entre civilizaciones mediante intercambios culturales, educativos y turísticos, con el fin de fortalecer la comprensión entre pueblos y reducir tensiones geopolíticas. En relación con el conflicto en Medio Oriente, defendió una salida negociada y reiteró la posición de Pekín sobre Palestina: “la cuestión palestina está siempre en el centro del problema de Oriente Medio, y el camino fundamental a seguir es implementar la solución de dos Estados”. Con ello, Xi Jinping intentó proyectar a China y al BRICS como actores comprometidos con soluciones políticas y con el derecho internacional, en contraste con enfoques militares o unilaterales.
China asumirá la presidencia y busca consolidar su influencia
Al cierre de su intervención, Xi Jinping anunció que China asumirá la presidencia del BRICS el próximo año y organizará la 19.ª Cumbre, con la meta declarada de “inaugurar la tercera década dorada” de cooperación del bloque. El anuncio reafirma la voluntad de Pekín de moldear la agenda del grupo, impulsando la industrialización basada en inteligencia artificial, la defensa del comercio multilateral y una mayor articulación política del Sur Global. El reto inmediato será traducir estas directrices en mecanismos concretos de coordinación entre los miembros, capaces de influir en la reforma real de la gobernanza global y de responder a las tensiones geopolíticas que marcan la actual transición hacia un orden más multipolar.