Ante lo complicado que resulta para algunos venezolanos el comprar proteínas, como carne, se han visto forzados a preparar sus alimentos con sangre de res. Específicamente, un grupo de personas ante la necesidad y el hambre se apostan en las afueras de un matadero, en la ciudad de San Cristóbal, cercana a la frontera con Colombia, a la espera de obtener de 2 a 5 litros de sangre de res.
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"Somos de bajos recursos y no tenemos con qué comprar un kilito de carne. Uno viene aquí a pedir la sangrecita para preparar el pichón y uno se bandea. Algo es algo", dijo una de las personas, quien acostumbre a hacer fila.
En el matadero descartan la sangre y la regalan a quienes la pidan.
"Cada día va más gente. Hoy vi como a 50 personas.", expresó Franklin Torres. Con ella algunos prepararan un plato llamado "Pichón", común en algunos hogares de esa localidad venezolana, pero cuyo consumo en el último año se ha multiplicado y alcanzado a familias que antes no lo consumían, por el aumento en el precio de los alimentos.
"La carne está por las nubes. No se puede ni comprar. A veces se puede comer, pero no todos los días", el Venezolano Gilberto Torres. La sangre se hierve en una olla, acompañada con algunos vegetales, hasta obtener una textura similar a la de carne molida.
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El nutricionista Pablo Hernández explica que la sangre es fuente de hierro y proteínas, pero advierte que debe cocinarse bien.
"Desde el punto de vista nutricional tiene un buen aporte, sin embargo, hay un riesgo que debemos tomar en consideración: el primero es la higiene, la sangre es rica en nutrientes y les gusta a las bacterias, que proliferan bien y debe cuidarse la cadena de frío y evitar que quede cruda". Pablo Hernández, miembro Observatorio Venezolano de la Salud.
Con información de la Voz de América
