Miércoles 4 Noviembre 2026
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Internacional: El USS George Washington releva al deteriorado USS Abraham Lincoln en plena guerra de Estados Unidos con Irán

El grupo de ataque liderado por el portaviones USS George Washington llegó al mar Arábigo para relevar al deteriorado USS Abraham Lincoln en plena guerra entre Estados Unidos e Irán, según confirmó el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM). El despliegue, descrito de forma oficial como programado, se produce después de semanas de reportes sobre graves deficiencias materiales y logísticas a bordo del buque saliente, que operaba desde hace meses en la región.

El portaviones USS George Washington se despliega en el mar Arábigo en plena guerra entre Estados Unidos e Irán
El grupo de ataque liderado por el portaviones USS George Washington llegó al mar Arábigo para relevar al USS Abraham Lincoln, según el Mando Central de Estados Unidos, en medio de la escalada militar con Irán y bajo la sombra de denuncias sobre el deterioro de la nave saliente. (Foto: CENTCOM)
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Relevo en el mar Arábigo bajo presión operativa

El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que el grupo de ataque encabezado por el USS George Washington ya se encuentra en el mar Arábigo, un punto clave para las operaciones navales de Washington en Oriente Medio. Este movimiento supone el relevo directo del USS Abraham Lincoln, que había permanecido desplegado de forma prolongada en la zona. Aunque el Mando Central de Estados Unidos califica la maniobra como un despliegue programado, su realización en plena guerra con Irán evidencia la necesidad de mantener una presencia naval sostenida mientras se intenta sustituir a una nave cuya capacidad operativa se ha visto cuestionada por las condiciones en que trabajaba su tripulación.

Condiciones deplorables en el USS Abraham Lincoln

Antes de la llegada del USS George Washington, diversos reportes describieron un grave deterioro de las condiciones de vida y trabajo a bordo del USS Abraham Lincoln. Según esas informaciones, la tripulación enfrentaba escasez de artículos básicos como pasta de dientes, desodorante y jabón, así como problemas con el acceso a agua caliente y potable. También se denunciaron inodoros rotos, instalaciones de lavandería poco fiables y cortes en el suministro de alimentos. A ello se sumaban retrasos tan prolongados en la entrega de correo que algunos paquetes de cuidado habrían desaparecido durante meses en el sistema. Los reportes mencionaban, además, presencia de moho, fontanería defectuosa y zonas de la cubierta de vuelo desgastadas por uso intensivo sin reparaciones adecuadas, un cuadro que se vincula a problemas de salud mental y agotamiento entre los marineros.

Trump rompe el alto el fuego y reactiva la guerra con Irán

El relevo de portaviones ocurre en un escenario abiertamente bélico. El pasado 8 de julio, el presidente Donald Trump declaró terminado el alto el fuego acordado la noche del 17 al 18 de junio, dinamizando de nuevo la confrontación militar. Tras esa decisión, según los reportes citados, las fuerzas estadounidenses lanzaron varios ataques contra Irán. Washington acusó a Teherán de haber atacado buques comerciales en el estrecho de Ormuz, mientras que Irán respondió señalando que Estados Unidos violó el memorándum de entendimiento alcanzado previamente. Como represalia, Teherán habría dirigido diversos ataques contra bases militares estadounidenses en Oriente Medio, consolidando una espiral de acciones y contraacciones sin un mecanismo claro de desescalada.

Desgaste de la flota y riesgos de una guerra prolongada

La sustitución del USS Abraham Lincoln por el USS George Washington pone de relieve el desgaste al que se somete a la flota estadounidense cuando se prolongan las operaciones en teatros de alta tensión como el mar Arábigo. Las denuncias sobre moho, fallas de fontanería, problemas con la cubierta de vuelo y carencias básicas para la tripulación sugieren que, más allá del anuncio de un despliegue programado, el Mando Central de Estados Unidos se ha visto obligado a rotar activos para evitar un colapso operativo. En paralelo, la ruptura del alto el fuego por parte de Donald Trump y las posteriores acusaciones cruzadas entre Washington y Teherán indican que la guerra con Irán entra en una fase de mayor incertidumbre. En este contexto, la llegada del USS George Washington no solo refuerza las capacidades militares inmediatas de Estados Unidos, sino que plantea la necesidad de revisar cómo se gestionan las condiciones humanas y materiales a bordo de buques sometidos a despliegues cada vez más largos, un factor que será determinante para cualquier intento de sostener una campaña de largo aliento en la región.