Sábado 3 Octubre 2026
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México: La UNAM entra en crisis por el salto de puntajes en su primer examen de admisión totalmente virtual

Hasta un 29,3 % de los aspirantes a Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México lograron 100 aciertos o más de 120 en el examen de admisión 2026, cuando en 2025 solo lo consiguió el 9 %. El salto en varias carreras, detectado en Ciudad de México, obligó a suspender el proceso de ingreso y a abrir una investigación sin precedentes sobre el primer examen aplicado totalmente en línea.

Entrada principal de la UNAM, epicentro del escándalo por su examen virtual 2026
Vista de instalaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México en Ciudad de México. La institución, con 373 000 estudiantes, enfrenta una de las mayores crisis de confianza de su sistema de admisión tras el inusual aumento de puntajes casi perfectos en el examen virtual de 2026. (Foto: Getty Images)
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Un examen virtual que disparó los puntajes y las sospechas

La Universidad Nacional Autónoma de México, la universidad pública más grande y demandada de América Latina, decidió en 2026 aplicar por primera vez su examen de admisión de forma totalmente virtual, con 120 preguntas y administración masiva a través del software de la empresa mexicana Territorium Life. Según la propia institución, unos 158 000 postulantes compitieron por un lugar en licenciatura, en un sistema donde históricamente cerca del 90 % queda fuera y en el que, por ejemplo, Medicina solo admite alrededor del 1,5 % de quienes se presentan. El cambio buscaba reducir gastos de traslado y hacer más inclusivo el proceso, al evitar desplazamientos a auditorios y estadios. La plataforma, de acuerdo con Territorium Life, atendió en cada turno a más de 10 000 participantes y operó con un paquete de filtros apoyados en inteligencia artificial: un navegador seguro que bloquea otras ventanas, vigilancia permanente por cámara y micrófono y supervisión humana. Aun así, tras la publicación de resultados, los datos mostraron un incremento abrupto de puntajes casi perfectos en diversas carreras, lo que desató dudas sobre posibles trampas, filtraciones de preguntas y fallas en la vigilancia remota.

Auditoría, política y un panel de 16 expertos bajo presión

Ante la controversia, el rector Leonardo Lomelí Vanegas designó un grupo de 16 especialistas en educación, evaluación, inteligencia artificial y derecho para auditar el proceso. La instrucción pública del rector ha sido clara: no permitir que el acceso a la Universidad Nacional Autónoma de México se vea afectado por aspirantes que hayan recibido algún tipo de ayuda indebida en perjuicio de quienes estudiaron. El examen está formalmente suspendido mientras se analizan los datos, pese a que ya se habían difundido los resultados preliminares. La firma Territorium Life sostiene que su plataforma “operó conforme a lo previsto” y que cumplió los requisitos de seguridad definidos por la universidad. El sistema automatizado, apoyado por una decena de expertos humanos, anuló alrededor del 2 % de las pruebas por señales de posible fraude, pero ese filtrado no evitó el aumento masivo de altas calificaciones: en Derecho, el porcentaje de quienes superaron los 100 aciertos subió del 3,7 % al 18,9 %, y en Ciencias pasó del 9,7 % al 30,4 %. Estos cambios elevaron de forma drástica los umbrales de ingreso y dejaron fuera a candidatos que, en años previos, habrían obtenido un lugar con comodidad.

Inteligencia artificial, ética y un país que mira a su universidad emblema

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, exalumna y exprofesora de la Universidad Nacional Autónoma de México, exigió esclarecer si existió un fraude organizado o si algunos estudiantes recurrieron por su cuenta a herramientas de inteligencia artificial durante el examen. También señaló que, de existir presunción de delito, la Fiscalía General de la República podría apoyar a la universidad en las indagatorias. La institución, por su parte, informó que ya presentó denuncias contra personas y empresas que presuntamente ofrecen servicios fraudulentos vinculados con el examen de admisión. Entre académicos, la interpretación tampoco es unánime. El psicólogo y experto en evaluación Eduardo Backhoff, integrante del panel de 16 especialistas, escribió que, ante un salto tan pronunciado, es poco verosímil atribuirlo solo a exámenes más fáciles o a estudiantes mejor preparados, sugiriendo que la hipótesis de trampa es, a su juicio, la más plausible. En sentido crítico, el comunicólogo Raúl Trejo Delarbre planteó en la revista Nexos que un eventual aumento de conductas deshonestas reflejaría un deterioro ético más amplio en la sociedad mexicana, y no únicamente un fallo institucional de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Los “puntos ciegos” del modelo remoto y la batalla por la legitimidad

El portal especializado Examen UNAM, que monitorea desde hace años los procesos de admisión, respalda la necesidad de transparentar el caso, pero cuestiona que se culpe de forma automática al uso de inteligencia artificial. Recuerda que las herramientas de IA generativa existen desde hace casi cuatro años y no habían provocado antes un salto estadístico tan extremo en las cifras de ingreso a la Universidad Nacional Autónoma de México. Para este sitio, el problema central radica en los “puntos ciegos” del modelo remoto: aunque al inicio se exige escanear la habitación con la cámara y mostrar escritorio, manos y entorno, una vez comenzado el examen la cámara sólo enfoca al aspirante. Todo lo que quede fuera de ese encuadre —desde una segunda pantalla hasta un acompañante fuera del ángulo de visión o un teléfono oculto— escapa al monitoreo real, pese a los algoritmos de inteligencia artificial. La controversia se da en un sistema ya saturado: la Universidad Nacional Autónoma de México concentra unos 373 000 estudiantes matriculados, más que cualquier otra universidad de la región, lo que limita la posibilidad de aumentar cupos como salida salomónica. Repetir el examen tampoco resolvería todas las tensiones, porque implicaría castigar a quienes obtuvieron buenos resultados de forma legítima, mientras que mantener los puntajes actuales deja la sensación de injusticia entre los miles que se quedaron a las puertas.

Un laboratorio incómodo para el futuro de la educación superior

Más allá del caso puntual, la crisis de la Universidad Nacional Autónoma de México exhibe las tensiones globales de la educación superior frente a la expansión de la inteligencia artificial. Diversos estudios citados por la prensa especializada indican que entre el 85 % y el 90 % de los estudiantes usan herramientas de IA para sus tareas, y una encuesta de Inside Higher Ed revela que un 59 % de los directores de tecnología universitarios percibe un riesgo moderado para la integridad académica por estas tecnologías, mientras un 15 % habla de un riesgo significativo. Las protestas de aspirantes en el campus de Ciudad de México y la incertidumbre de los 158 000 postulantes que ya hicieron el examen muestran que la discusión no es abstracta: se trata del acceso real a la educación pública más codiciada del país. Lo que determine el panel de 16 expertos y la respuesta que adopten la Universidad Nacional Autónoma de México, la Fiscalía General de la República y las autoridades federales no solo definirá el ingreso 2026, sino que funcionará como referencia para cómo México y la región regularán la fusión entre exámenes de alto impacto, plataformas tecnológicas privadas e inteligencia artificial en los próximos años.