Tras semanas de confinamiento, el mandatario aseguró que el cierre nacional no puede considerarse una solución duradera.
"EE.UU. quiere abrir y los estadounidenses quieren abrir. Un cierre nacional no es una solución duradera”, dijo Trump, pues el país ha superado el pico de contagios, en ese sentido se pueden dar "pasos nuevos". "Los mayores y la población más vulnerable seguirán en observación durante todo este proceso", mencionó, luego de llamar a la gente a continuar con las precauciones.
El presidente advirtió que se volverá a la normalidad poco a poco, de no ser así se podría ver afectada la economía y las cadenas de suministro.
Las tres fases que implementará Trump en Estados Unidos
"Nuestra estrategia —detalló—incluye tres fases para restaurar nuestra vida económica. No lo abriremos todo a la vez, sino un cuidadoso paso tras otro”.
La doctora Deborah Birx, del equipo designado por la Casa Blanca para gestionar la pandemia, explicó las tres fases.
Fase 1: Comienza con los individuos más vulnerables, mantener distancia de unos dos metros y ceñirse al teletrabajo mientras sea posible.
Evitar visitas a centros de ancianos y respetar siempre la distancia social.
En los estados en los que ya estén cerradas, seguirán clausuradas las escuelas. Se abrirán los gimnasios, pero solo si se respetan las distancias establecidas.
Fase 2: Los individuos de más riesgo deben mantener la distancia física; deben velar porque que las reuniones sean de no más de 50 personas y se mantiene el teletrabajo según las necesidades de cada lugar.
Fase 3: Las personas se pueden incorporar a la vida pública respetando la distancia social. Los individuos de bajo riesgo a la enfermedad debeb de minimizar el tiempo en que permanecen en espacios de grandes aglomeraciones.
Gobernador de Nueva York se opone a decisión de Trump
El país ha superado "el pico" de contagios, se pueden dar "pasos nuevos". "Los mayores y la población más vulnerable seguirán en observación durante todo este proceso", dijo, luego de llamar a la gente a continuar con las precauciones.
Por su parte, el vicepresidente, Mike Pence, se solidarizó con las personas que han perdido familiares a causa de la enfermedad, que en Estados Unidos ya contabiliza 26, 706 víctimas mortales y 629.264 personas infectadas.
Pero algunos gobernadores han mostrado recientemente su descontento ante las intenciones de Trump, uno de ellos es el de Nueva York, Andrew Cuomo, quien dijo “no tenemos un rey en este país".
Aparte de esto, Donald Trump ha sido criticado también porque el pasado 14 de abril suspendió de forma temporal la aportación económica que le hace a la OMS, mientras investiga el papel que juega el organismo internacional en la actual crisis del coronavirus.
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