Los detenidos, identificados con los apellidos Solís, Manzanares y Alemán, llevaban en la embarcación 196 kilos de jaibas, 109 kilos de pescado (corvina y robalo) y 192 kilos de camarón blanco.
Tras la detención, los tres nicaragüenses fueron trasladados a la Fiscalía de Limón para enfrentar cargos relacionados con la actividad ilícita. Debido a las malas condiciones de almacenamiento de los productos pesqueros, las autoridades procedieron a desecharlos. Además, la embarcación utilizada fue decomisada como parte de las investigaciones.
Las autoridades costarricenses mantienen controles estrictos en las zonas costeras para evitar el tráfico y comercialización de productos sin los debidos permisos y condiciones sanitarias, con el objetivo de proteger la salud pública y los recursos marinos.
