Pablo Vásquez de 38 años se convertirá este miércoles en el undécimo reo ejecutado en Estados Unidos y el sexto en Texas.
Vásquez recibirá la inyección letal por el crimen que cometió en 1998 cuando tenía 20 años.
Vásquez asesinó de un golpe en la cabeza a un adolescente de 12 años, cuando junto a su primo venían de una fiesta en la localidad fronteriza de Donna.
Luego de matarlo, Vásquez confesó que le cortó la garganta a su víctima y bebió su sangre guiado por el demonio.
Al parecer, los jóvenes bebieron alcohol y consumieron drogas antes de cometer el crimen. Su primo Andy Chapa, que ayudó a ocultar el cuerpo cumple una condena de 35 años.
La policía halló el cuerpo de Cárdenas al cabo de cuatro días y una pista anónima condujo a los investigadores a Chapa y después a Vásquez, que había huido a Houston tras cometer el crimen.