Martes 29 Septiembre 2026
.:: Internacionales ::.

Estados Unidos: Tennessee se dispone a ejecutar a Christa Pike, reavivando el debate sobre la pena de muerte

Tennessee se prepara para ejecutar este miércoles 30 de septiembre, a las 10:00 a.m. (hora central), a Christa Pike, de 50 años, condenada por el homicidio de Colleen Slemmer en Knoxville en 1995. Será la primera vez en más de 200 años que el estado aplica la pena de muerte a una mujer, tras la decisión del gobernador Bill Lee de rechazar la clemencia y a la espera de un recurso urgente ante la Corte Suprema de EE.UU.

Tennessee ultima la ejecución de Christa Pike por el asesinato de Colleen Slemmer en 1995.
Christa Pike, de 50 años, enfrenta una ejecución por inyección letal en Tennessee por el homicidio de Colleen Slemmer cometido en 1995 en Knoxville, tras la negativa del gobernador Bill Lee a concederle clemencia y en medio de un último recurso ante la Corte Suprema de EE.UU. (Foto: La Jornada)
Internacionales

Un crimen de celos que estremeció a Knoxville

De acuerdo con los registros judiciales del caso State of Tennessee v. Christa Gail Pike, la noche del 12 de enero de 1995, Pike, entonces de 18 años, su novio Tadaryl Shipp, de 17, y Shadolla Peterson llevaron a Slemmer, de 19, a una zona arbolada del campus agrícola del programa Job Corps en Knoxville. Según la Fiscalía, el motivo del ataque fueron los celos. El expediente describe una agresión que se extendió entre 30 minutos y una hora, en la que la víctima fue golpeada con trozos de asfalto, atacada con un cortador de cajas y herida con una pequeña hacha, mientras Shipp le grababa un pentagrama en el cuerpo.

Detalles de la violencia y agravantes penales

Los documentos del juicio señalan que, tras el homicidio, Pike se ufanó ante otros jóvenes y guardó un fragmento del cráneo de Slemmer como trofeo, un detalle que la acusación utilizó para establecer la saña del ataque. En 1996, un jurado la declaró culpable bajo dos circunstancias agravantes clave: que el asesinato implicó tortura más allá de la necesaria para causar la muerte y que fue cometido con el propósito de evitar su detención. Estos elementos pesaron en la decisión de imponer la pena capital, diferenciando su situación de la de sus coacusados.

Condenas diferenciadas para los cómplices

En contraste con la sentencia de muerte de Pike, Tadaryl Shipp recibió cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional, debido a que era menor de edad en el momento de los hechos, aunque su solicitud de excarcelación fue rechazada el año pasado, según consta en el historial del caso. Por su parte, Shadolla Peterson obtuvo libertad condicional al colaborar con la Fiscalía como testigo. Esta disparidad de castigos alimenta el cuestionamiento público sobre la proporcionalidad de las penas y sobre el peso que tuvo la conducta posterior de cada acusado en las decisiones judiciales.

Negativa de clemencia y último recurso ante la Corte Suprema de EE.UU.

El 28 de septiembre, el gobernador Bill Lee denegó formalmente la solicitud de clemencia presentada por la defensa de Pike, ratificando que la ejecución seguirá adelante mediante inyección letal. Tras esa decisión, los abogados de la condenada presentaron un recurso de urgencia ante la Corte Suprema de EE.UU. para intentar una suspensión de último minuto, el único camino judicial aún abierto. Entre los argumentos de la defensa figuran la edad de Pike al momento del crimen, sus antecedentes de salud mental y las dudas sobre la calidad de la representación legal que recibió en el juicio de 1996.

La voz de la familia de la víctima y el debate sobre la pena de muerte

La madre de Colleen Slemmer ha expresado su apoyo a la aplicación de la pena capital en este caso y ha anunciado que presenciará la ejecución, lo que añade una dimensión emocional intensa a un procedimiento ya altamente controvertido. El expediente también recoge una nota manuscrita de Pike a Shipp, en la que se queja de su condena y afirma haber intentado, según sus propias palabras, “ser amable” al destrozarle el cráneo a la víctima para acelerar su muerte, un pasaje que la acusación presentó como evidencia de su falta de remordimiento. Mientras el estado de Tennessee se dispone a ejecutar a la primera mujer en más de dos siglos, el caso sigue alimentando el debate nacional sobre la pena de muerte, la responsabilidad penal de jóvenes adultos y los estándares de defensa legal que deberían exigirse cuando está en juego la vida de una persona.