En el World Trade Center (WTC) en el bajo Manhattan, 2.753 personas murieron cuando los vuelos secuestrados, el 11 de American Airlines y el 175 de United Airlines, fueron estrellados intencionalmente en las torres norte y sur, o murieron como resultado de los atentados.
De los que perecieron durante los ataques iniciales y los colapsos posteriores de las torres, 343 eran bomberos de Nueva York, 23 eran policías de la ciudad y 37 eran agentes de la Autoridad Portuaria. En el Pentágono, en Washington, 184 personas murieron cuando el vuelo 77 de American Airlines, que había sido secuestrado, se estrelló contra el edificio. Cerca de Shanksville, Pensilvania, 40 pasajeros y miembros de la tripulación a bordo del vuelo 93 de United Airlines murieron cuando el avión se estrelló contra un campo.
Se necesitaron 3,1 millones de horas de trabajo para limpiar 1,8 millones de toneladas de escombros. Más de 200 bomberos que participaron de los rescates del 11 de setiembre han fallecido. La llamada "enfermedad del World Trade Center" no es una sola. Se trata, en realidad, de una serie de males que vienen matando a aquellos hombres que arriesgaron su vida para controlar el fuego y salvar personas.
Fuente: CNN | El Comercio
