Miércoles 4 Noviembre 2026
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Internacional: S301, la estrella más veloz de la galaxia abre una nueva ventana al agujero negro Sagitario A*

25 000 kilómetros por segundo: esa es la velocidad máxima que alcanza S301, la estrella más rápida detectada hasta ahora en la Vía Láctea, mientras completa una órbita de 8,7 años alrededor de Sagitario A*, el agujero negro supermasivo de cuatro millones de masas solares en el centro de nuestra galaxia, según el Observatorio Europeo Austral.

Representación de un agujero negro supermasivo devorando materia estelar en el centro de una galaxia.
Ilustración de un agujero negro supermasivo devorando los restos de una estrella. En la Vía Láctea, la nueva estrella S301 orbita a velocidades extremas alrededor de Sagitario A*, lo que permitirá estudiar de forma inédita la gravedad extrema en nuestro propio centro galáctico. (Foto: Universal History Archive/Getty Images)
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Una órbita extrema para explorar la gravedad más salvaje

De acuerdo con el Observatorio Europeo Austral, S301 se aproxima tanto a Sagitario A* que, en su punto de máximo acercamiento, la distancia entre ambos es comparable a la que separa a Saturno del Sol. Ese paso rasante explica su velocidad descomunal: en su pico se mueve más de 100 veces más rápido que el Sol, que recorre el centro galáctico a unos 230 km/s, y roza el 8 % de la velocidad de la luz. Lejos de caer al interior del agujero negro, la estrella sigue una órbita muy alargada, acelerándose cerca del periastro y frenando en los puntos más lejanos, de forma similar a lo que ocurre con cometas como el Halley en el sistema solar.

Una intrusa arrancada de su compañera estelar

Las condiciones extremas cerca de un agujero negro hacen muy poco probable que S301 se haya formado donde hoy se observa. Según la información divulgada por la ESO, lo más plausible es que perteneciera a un sistema binario que fue desgarrado por las fuerzas de marea de Sagitario A*. En ese encuentro, la gravedad del agujero negro habría capturado a S301 en una órbita cerrada, mientras que su compañera habría sido expulsada a una velocidad tan alta que posiblemente logró escapar por completo de la Vía Láctea. Este mecanismo de captura y eyección transforma a la nueva estrella en una sonda natural de la región más cercana al horizonte de sucesos accesible con técnicas actuales de observación.

De 2017 a 2031: reconstruir la órbita para medir el spin

La historia observacional de S301 es más larga de lo que aparenta. Los astrónomos la identificaron por primera vez en 2023 con GRAVITY, un instrumento instalado en el Very Large Telescope Interferometer (VLTI) de ESO en Chile, pero posteriormente localizaron su rastro en datos archivados que se remontan a 2017. Al combinar todas esas observaciones, el equipo de la ESO/GRAVITY collaboration reconstruyó con mayor precisión su órbita e identificó que la estrella atravesó su punto de máxima aproximación a Sagitario A* a inicios de 2023. Los cálculos indican que repetirá ese encuentro cercano en 2031, lo que ofrece una ventana temporal concreta para seguir con detalle su trayectoria y buscar en ella las huellas sutiles de la relatividad general.

El objetivo científico: desentrañar la rotación de Sagitario A*

Durante décadas, otras estrellas como S2 han permitido determinar con bastante precisión la masa del agujero negro central de la galaxia y verificar predicciones de la teoría de la relatividad general. Sin embargo, ninguna se había acercado tanto ni se había movido tan rápido como S301. Esta nueva órbita extrema podría permitir algo que hasta ahora quedaba fuera de alcance práctico: medir directamente el spin, o rotación, de Sagitario A* en un plazo de unos 10 años, mientras que con otras estrellas serían necesarias varias décadas adicionales de seguimiento. Según la relatividad general, un agujero negro en rotación arrastra el espacio-tiempo a su alrededor, modificando levemente las trayectorias de los cuerpos que lo orbitan. Si los astrónomos logran registrar esas pequeñas desviaciones en la órbita de S301 en los próximos años, no solo podrán cuantificar la velocidad y el eje de giro del agujero negro, sino también comprobar con mayor rigor cómo se comporta la gravedad en uno de los laboratorios naturales más extremos del universo conocido.