Sábado 3 Octubre 2026
.:: Internacionales ::.

Venezuela: el padre que halló el cuerpo de su hija 20 días después entre los escombros en La Guaira

Veinte días de búsqueda entre las ruinas de un edificio derrumbado en La Guaira terminaron con el hallazgo más doloroso para Jan Carlo Barrios: el cuerpo de su hija Mélani, de 14 años, una de las más de 4.500 personas que han muerto tras los dos terremotos que destruyeron cientos de edificios en esta ciudad del norte de Venezuela el 24 de junio de 2026.

Jan Carlo Barrios buscó durante 20 días a su hija entre los escombros de un edificio en La Guaira, Venezuela.
Jan Carlo Barrios caminó durante 20 días sobre los restos de un edificio derrumbado en La Guaira, en el norte de Venezuela, para localizar el apartamento donde vivía su hija Mélani, de 14 años. Sin maquinaria ni equipos especializados, perforó losas y removió escombros hasta hallar el cuerpo de la adolescente, una de las más de 4.500 víctimas mortales que han dejado los dos terremotos registrados el 24 de junio de 2026 en la región.
Internacionales

Un padre que se abrió paso entre escombros ante la falta de ayuda

Jan Carlo Barrios no esperó a máquinas pesadas ni a equipos especializados. Tomó su teléfono, grabó su recorrido y, con la frase "Nos abandonaron, nos dejaron solos", describió la escena en la que se internaba por tercera vez entre los restos del edificio donde estaba el apartamento que ya no existe. Junto a un amigo, se movió entre pedazos de ladrillo y concreto, perforando placas y retirando a mano lo que encontraba. En el video, registró cómo avanzaban sin protección profesional, guiados solo por la convicción de que su hija estaba allí el día del doble terremoto. Su denuncia apunta directamente a la precariedad de las labores de rescate y a la sensación de desamparo que, según su testimonio, afrontan muchos vecinos de La Guaira.

Reconstruir un edificio con la memoria: del piso 12 al sótano

Sin planos oficiales ni apoyo técnico, Barrios optó por reconstruir mentalmente el edificio derrumbado. Según relató, durante tres semanas fue sumando pistas entre las ruinas para establecer el orden original de los apartamentos. Al "cuarto día" de sus incursiones, ya en el "sótano dos", encontró elementos que reconoció como parte de su vivienda y comenzó a contar los pasos desde ese punto. Empezó a abrir huecos en lo que identificó como restos del piso 12, y avanzó piso por piso, perforando losas hasta acercarse al lugar donde calculaba que estaba su antiguo apartamento. Ese recorrido lo llevó finalmente al nivel que consideró como el octavo, donde pensaba que debía estar su casa. Solo entonces, 20 días después de la tragedia, logró ubicar el espacio exacto en el que creía que se encontraban los restos de su hija.

Mélani, 14 años y "sin oportunidad" de sobrevivir

Cuando por fin llegó a lo que quedaba de su vivienda, Barrios encontró el cuerpo de Mélani. Según su descripción, la adolescente había quedado aprisionada entre un clóset y una pared del baño, una posición que lo llevó a concluir que "no tuvo oportunidad" y que su muerte fue instantánea. "Por la Gloria de Dios ya pude encontrarla, tenía la esperanza de encontrarla con vida, pero no fue así", afirmó visiblemente conmovido. El padre pidió a otros familiares que fueran ellos quienes la reconocieran: "No quería verla así, yo quiero tener un bonito recuerdo de ella". De su hija, recuerda los proyectos y deseos frustrados, como el sueño de convertirse en diseñadora y la ilusión de tener una máquina para empezar, algo que no pudo comprarle por la "situación económica muy fuerte" que asegura vivir en Venezuela.

Una tragedia masiva con más de 4.500 muertos y miles de familias buscando

El drama de Barrios se inscribe en una catástrofe mucho mayor. Tres semanas después del doble terremoto de junio en Venezuela, la cifra de muertos ya supera los 4.500, de acuerdo con la información recogida por BBC News Mundo. En La Guaira, los dos sismos destruyeron cientos de edificios, transformando barrios enteros en montañas de concreto. En medio de esa destrucción, son "muchos" los que, como este padre, continúan indagando entre escombros con la esperanza de hallar al menos una pista sobre sus familiares desaparecidos. Otros intentan asumir el duelo mientras ayudan como pueden en tareas de remoción y apoyo comunitario. El testimonio de Barrios, que habla de improvisar mapas a partir de restos de viviendas y de avanzar a golpe de cálculo y esfuerzo físico, ilustra hasta qué punto gran parte de la búsqueda recae en manos de la propia gente afectada.

Dolor, fe y la promesa de "levantar estas ruinas" en La Guaira

Aunque sus palabras están marcadas por la pérdida, Barrios insiste en mantener la fe. "Aquí debería encontrar a mi hija, como Dios me la quiera entregar, yo soy un hombre de fe", dice en una de las grabaciones, antes de dar con el cuerpo de Mélani. Tras confirmar su muerte, resume el vacío que deja: "Lamentablemente se fue, con sueños, con un futuro por delante, pero aquí estamos, vamos a levantar estas ruinas". Sus declaraciones condensan el impacto humano de un desastre que, más allá de las más de 4.500 víctimas mortales y los cientos de edificios destruidos, deja a La Guaira enfrentando un largo proceso de duelo y reconstrucción. Mientras instituciones como BBC News Mundo documentan estos relatos, la historia de este padre venezolano se convierte en símbolo de la combinación de dolor, denuncia y resiliencia que atraviesa hoy a las comunidades golpeadas por los terremotos en Venezuela.