Los cuerpos de Montenegro Centeno, de 55 años y su hijo Yalmar Antonio Montenegro Olivas, de 31 serian sepultados en un cementerio familiar que está ubicado en la finca que tenían, en las montañas de La Esperanza de Kilambé, en el municipio de Wiwilí, Jinotega.
Según su familia tienen conocimiento de quienes podrían ser los que viajaron desde tierras nicaragüenses para quitarles la vida por el simple hecho de ser opositores al gobierno Ortega Murillo, el pueblo de Wiwili los recibió con lágrimas en sus ojos y con un rostro lleno de tristeza.
Los cuerpos fueron recibidos la mañana de este domingo, hecho que genera tristeza en el sector campesinado.