Según testigos, el dentista estaba dentro de un billar en el sector número 1 de la colonia San Miguel cuando llegaron varios sujetos armados y le dispararon en reiteradas ocasiones.
Suárez fue atacado cuando estaba sentado, por lo que su cuerpo quedó colgando de la silla, con su cabeza sobre el suelo y rodeado de un enorme charco de sangre.
Los autores del asesinato huyeron de forma inmediata del lugar, sin que fuera posible darles persecución o identificarlos.
A la escena del crimen se presentaron agentes de la Policía Nacional y miembros de medicina forense para realizar las investigaciones y el levantamiento del cuerpo, que fue trasladado a Tegucigalpa para continuar con el proceso y posteriormente ser entregado a sus familiares.
El odontólogo pinolero tenía varios años de vivir en Honduras y últimamente laboraba en la Clínica Brazo de Amor en La Libertad.