Sábado 3 Octubre 2026
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Nigeria: cómo los carteles mexicanos convirtieron a África Occidental en nueva fábrica de metanfetamina

Más de dos toneladas de metanfetamina, valoradas en unos US$360 millones, fueron incautadas en un presunto laboratorio clandestino del estado de Ogun, en el suroeste de Nigeria, en un operativo que la Agencia Nacional de Control de Drogas de Nigeria considera la mayor incautación de esta sustancia en la historia del país. Tres mexicanos y siete nigerianos están bajo investigación por su presunto papel en una red de producción nigeriano-mexicana.

Agentes nigerianos inspeccionan un laboratorio clandestino de metanfetamina en un bosque del estado de Ogun.
Agentes antinarcóticos de Nigeria inspeccionan en pleno bosque del estado de Ogun el interior de un presunto laboratorio de metanfetamina intervenido en julio de 2026, considerado por la Agencia Nacional de Control de Drogas de Nigeria como el escenario de la mayor incautación de esta droga en la historia del país. (Foto: Reuters)
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Un tribunal en el corazón del bosque

La magnitud del caso llevó a que un juez federal, Musa Kakaki, trasladara de forma excepcional la audiencia preliminar al propio emplazamiento del laboratorio, situado a unas dos horas por carretera de Lagos, en medio de una zona densamente boscosa. Allí fueron presentados tres ciudadanos mexicanos y siete nigerianos, esposados, mientras el magistrado inspeccionaba recipientes con droga líquida en cristalización, bidones con metanfetamina cruda y equipos como bombonas de gas propano y bolsas de sosa cáustica. La Agencia Nacional de Control de Drogas de Nigeria describió el golpe como haber “asestado otro golpe devastador” a “una sofisticada red multimillonaria de producción nigeriano-mexicana de metanfetaminas”, aunque los detenidos siguen siendo presuntos implicados a la espera de que avance el proceso judicial.

De Sinaloa y Jalisco a los bosques de África Occidental

Las redadas en Ogun y en un segundo laboratorio localizado después en el vecino estado de Oyo, donde fueron detenidos cinco sospechosos —entre ellos un mexicano que se autodefinió como “experto en metanfetaminas”— se inscriben en una expansión más amplia de la producción de drogas sintéticas hacia África. De acuerdo con información de inteligencia del Comando África de Estados Unidos y de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos, al menos 14 laboratorios operados por mexicanos han sido allanados entre 2023 y 2026 en Kenia, Mozambique, Sudáfrica y Nigeria, y varios de ellos se vinculan al Cártel de Sinaloa y al Cártel Jalisco Nueva Generación. Según James Griego, responsable de operaciones antidrogas del Comando África de Estados Unidos, los “cocineros” mexicanos han perfeccionado el proceso hasta obtener una metanfetamina de gran pureza, considerada referencia mundial en el mercado ilícito.

Carteles y grupos armados: una alianza explosiva

El general Dagvin Anderson, comandante del Comando África de Estados Unidos, declaró ante el Congreso de Estados Unidos en mayo que los grupos terroristas con base en África están siendo financiados “cada vez más por los carteles de la droga”, lo que, a su juicio, amplía el alcance y la letalidad de esas organizaciones. Aunque las autoridades no han hecho públicos todos los vínculos específicos de cada laboratorio, la articulación entre carteles mexicanos de la droga y actores armados locales sugiere una convergencia de intereses: los primeros aportan conocimiento químico, redes globales y capital; los segundos ofrecen protección territorial, acceso a rutas irregulares y capacidad de intimidación. Esta combinación refuerza infraestructuras clandestinas capaces de producir toneladas de metanfetamina lejos del escrutinio tradicional sobre América Latina.

África Occidental, laboratorio y mercado emergente

África Occidental proporciona ventajas estratégicas para las organizaciones criminales: vastas áreas boscosas que facilitan esconder complejos industriales, fronteras porosas y una regulación más laxa de la importación de precursores químicos. Femi Babafemi, portavoz de la Agencia Nacional de Control de Drogas de Nigeria, subraya que la región ofrece “mano de obra barata y un mercado para el consumo local” gracias a su enorme población joven. Una encuesta de 2018 reveló que el 14,4% de la población adulta nigeriana había consumido alguna droga ilícita, más del doble del promedio mundial estimado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, lo que alimenta temores sobre el posible auge del consumo de metanfetamina en el país y en el continente. Además, la producción en la costa atlántica abarata el acceso a rutas marítimas hacia Europa y Asia, donde la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito reporta un aumento del 47% en el consumo de metanfetamina entre 2014 y 2024 y máximos históricos de incautaciones en el este y sureste asiático.

Presión global y límites de la respuesta nigeriana

Desde que Donald Trump regresó a la presidencia de Estados Unidos en 2025, se han intensificado los esfuerzos de Washington contra los carteles latinoamericanos, lo que, según Femi Babafemi, ha empujado a esas redes a “sentir la presión de otras partes del mundo” y a ver África Occidental “como un centro de producción empresarial”. Para el portavoz, la respuesta de Nigeria pasa por combinar inteligencia suministrada por socios internacionales, audiencias judiciales in situ y aumento de la vigilancia para interceptar laboratorios antes de que su producción inunde comunidades locales y mercados externos. Sin embargo, el propio James Griego recuerda que Cártel de Sinaloa y Cártel Jalisco Nueva Generación “siempre han sido organizaciones globales” y operan en África desde la década de 1990, lo que sugiere que el fenómeno no es nuevo, sino que se encuentra en una fase de consolidación. El reto para las autoridades nigerianas será sostener en el tiempo estas operaciones sin depender exclusivamente de apoyos externos y sin limitarse a redadas espectaculares, si aspiran a evitar que el país se consolide como nodo estructural de la producción mundial de metanfetamina.