Con la promesa de un trabajo digno las mujeres nicaragüenses pobres, jóvenes y sin estudios, con hijos a cargo, eran llevadas a España para ser víctimas de una red de explotación. En la redada quedaron siete personas detenidos son cuatro mujeres, dos de ellas hermanas, y tres varones, también nigaragüenses y pertenecientes a la misma familia. Sus dos bases de operaciones estaban establecidas en Logroño y Alfaro (La Rioja) y en Huesca. Los agentes han identificado a 50 víctimas desde 2016, con las que habrían obtenido unos beneficios económicos superiores a los 750.000 euros.
Familiares directos de los miembros del grupo criminal residentes en Nicaragua buscaban a las posibles víctimas, a las que prometían un trabajo bien pagado en España. Si aceptaban, les compraban el billete de avión y les entregaban mil euros en efectivo para justificar la estancia inicial, con visa turista limitada a 90 días. Una vez en España, les retiraban el pasaporte y el dinero entregado, advirtiéndoles de que habían contraído una deuda de 6.000 euros.
La jefa de la red usurpaba la identidad de las víctimas para atraer a más personas. El grupo sometía a las víctimas mediante constantes amenazas, intimidación, engaño y coacción. A todos los detenidos se les considera presuntos autores de los delitos de trata de seres humanos con fines de explotación laboral, pertenencia a grupo criminal y blanqueo de capitales.
Fuente: El País
