Las autoridades informaron que el arresto ocurrió luego de que una denuncia alertara sobre un caso de conducción imprudente. Al acercarse al vehículo sospechoso, un oficial notó que estaba en compañía de otro automóvil. Cuando intentó intervenir, los tres ocupantes intentaron alejarse para evitar el arresto.
Durante la inspección del vehículo, las autoridades encontraron una toalla blanca envuelta con cinta adhesiva, en cuyo interior había bolsas de plástico con un polvo blanco. Luego de ser evaluada, la sustancia resultó ser fentanilo.
Ante esta evidencia, Engel Soza Olivas fue acusado de tráfico de fentanilo, mientras que José Roberto Landeros y Yalibeth del Carmen Peralta González fueron arrestados por intoxicación pública. Además, Landeros enfrenta un cargo adicional por resistencia al arresto.
Los tres detenidos se encontraban en situación irregular en Estados Unidos, por lo que el caso fue notificado al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Como consecuencia, enfrentan un proceso de deportación a Nicaragua en los próximos días.
Las autoridades continúan con las investigaciones para determinar si los involucrados tienen vínculos con redes de tráfico de drogas en la región.
