El joven, de apenas 26 años, viajaba en una camioneta junto a unos amigos cuando el vehículo colisionó contra una rastra en circunstancias aún bajo investigación por las autoridades locales. Yunas perdió la vida en el impacto, dejando consternados a familiares, amigos y conocidos tanto en Estados Unidos como en Nicaragua.
Desde diciembre de 2022, Yunas había emigrado a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades. Trabajaba en el sector de la construcción y residía con su tío, Walter Uriel Arias, quien ahora enfrenta la dolorosa tarea de gestionar la repatriación del cuerpo de su sobrino.
“El cuerpo permanece en la morgue, a la espera de ser trasladado a Nicaragua para darle cristiana sepultura”, informaron allegados de la familia.
La comunidad nicaragüense en Oklahoma y familiares en Ocotal han comenzado a organizar actividades para recaudar fondos que permitan cubrir los costos del proceso de repatriación, estimado en varios miles de dólares.
Yunas será recordado como un joven trabajador, alegre y soñador, cuya vida fue truncada de forma inesperada.
