La captura se produjo a unos dos kilómetros de la conocida "trocha fronteriza", cuando oficiales de la Fuerza Pública interceptaron un camión en el que viajaban dos costarricenses junto al pinolero.
Durante la inspección del vehículo, las autoridades descubrieron 66 sacos que contenían quequisque, un tubérculo común en Nicaragua. La carga había sido ingresada al país de manera ilícita, lo que llevó a la inmediata detención del grupo.
El nicaragüense arrestado tiene un historial delictivo extenso, con antecedentes por delitos graves como robo agravado, agresión con arma, resistencia a la autoridad y receptación. Además, tenía activa una orden de expulsión de Costa Rica y un impedimento de ingreso durante 10 años.
Tras su detención, el individuo fue entregado a la Policía de Migración para ser deportado, mientras que las autoridades continúan investigando la participación de los costarricenses en el caso y la posible existencia de una red de contrabando en la zona fronteriza.
