El joven había emigrado hace dos años buscando mejores oportunidades y trabajaba como conductor en la ciudad estadounidense. Tras el ataque, fue trasladado a un hospital, donde permaneció en la unidad de cuidados intensivos durante 10 días. Sin embargo, los médicos determinaron que tenía muerte cerebral, por lo que fue desconectado del respirador artificial.
Una tragedia que enluta a su comunidad
Kelvin Mendoza era conocido y apreciado en su comunidad natal, donde habitaba en el anexo del barrio Julio Buitrago, del portón principal del mercado 3 cuadras al sur, 1 cuadra arriba, y 2 cuadras al sur. La noticia de su fallecimiento ha generado conmoción entre familiares y amigos, quienes recuerdan a Kelvin como una persona trabajadora y con muchos sueños por cumplir.
Un llamado a la justicia
El caso de Kelvin Mendoza es un recordatorio de los riesgos a los que se enfrentan muchos migrantes en busca de una mejor vida. Hasta el momento, no se han brindado detalles sobre los responsables del ataque. Las autoridades locales en Houston continúan investigando el hecho para dar con los delincuentes.
Su familia, desde Nicaragua, ha solicitado apoyo para repatriar el cuerpo y darle sepultura en su tierra natal, donde esperan rendirle el último adiós.
