Altamirano, quien trabajaba en la construcción, comenzó a sentirse mal al concluir su jornada laboral. Fue trasladado al hospital de Everett para recibir atención médica, pero lamentablemente perdió la vida en el trayecto.
El compatriota tenía un año y 10 meses de haber emigrado a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades. Su repentino fallecimiento deja consternada a la comunidad nicaragüense en el extranjero y a su familia en Matagalpa, quienes recuerdan a Héctor como un hombre trabajador y lleno de sueños.
Sus seres queridos gestionan ahora los trámites necesarios para honrar su memoria y darle el último adiós en su tierra natal.
