El compatriota tenía días de no asistir a su trabajo, por lo que sus compañeros lo llegaron a buscar a su casa, posteriormente llamaron a la Policía, ya que este no les contestaba.
Las autoridades encontraron muerto a Santos en su cama y detallaron que no había rastros de violencia en la propiedad. Se presume que el nicaragüense tenía 3 días de fallecido.
Santos trabajaba como jornalero en una finca bananera a unos 20 kilómetros de su vivienda.
