Según las investigaciones preliminares, varios individuos llegaron al lugar en un vehículo. Al encontrar a Ureña sentado en su hogar, abrieron fuego con armas automáticas, disparando ráfagas que le causaron heridas mortales. Aunque fue trasladado de urgencia en una ambulancia, lamentablemente falleció en el camino al hospital debido a la gravedad de sus lesiones.
En el momento del ataque, Ureña no estaba solo; otro hombre se encontraba en la casa y fue sometido por los agresores. Las autoridades informaron que los sicarios lo dejaron amarrado y amordazado, dejando la escena rápidamente tras cometer el crimen. Las autoridades costarricenses continúan investigando el caso para esclarecer los motivos detrás de este brutal asesinato y dar con los responsables. La comunidad local está consternada por el trágico suceso, que ha sacudido la tranquilidad del lugar.
