El hecho ocurrió cuando un oficial lo detectó manejando y presentó únicamente una licencia nicaragüense, la cual no tiene validez en ese país. Las autoridades confirmaron que Navarro llevaba ocho meses residiendo en Florida, trabajando y viviendo en el condado de Marion, pero sin pasaporte ni otra identificación oficial.
El nicaragüense fue trasladado al Centro de Detención del Condado de Sumter, donde quedó acusado por el delito de conducción sin licencia. La corte le impuso una fianza de 2,500 dólares; sin embargo, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) emitió una orden de retención que podría culminar en su deportación.
El caso refleja la situación de muchos migrantes que enfrentan riesgos legales al conducir sin cumplir los requisitos migratorios y de tránsito en Estados Unidos.
