El hallazgo de su cuerpo se realizó después de que la víctima estuvo reunida con unos amigos tomando licor. El compatriota trabajaba en la empresa de unos judíos de lunes a viernes, mientras que los fines de semana salía ofrecía sus servicios de tatuajes por las calles de New Jersey.
Jairo Geovanny era originario del barrio José Dolores Estrada, de Managua.
