En marzo del 2021 la víctima de 13 años comenzó a recibir los mensajes que Cristian López le enviaba, por lo que ella le dijo a sus padres sobre el acoso que a diario recibía a través de las redes sociales.
Los progenitores de la menor interpusieron la denuncia y días después López fue detenido por la Policía salvadoreña mediante una orden de captura girada por la Fiscalía, tras lo cual fue procesado y condenado.
Las pruebas presentadas por la Fiscalía fueron avaladas por los jueces, quienes encontraron culpable al nicaragüense de corrupción y acoso a niñas, a través del uso de tecnologías de comunicación.
