Un hermano de la víctima, también de apellido Sandoval, había denunciado que su hermano estaba desaparecido por lo que miembros del Organismo de Investigación Judicial de San Ramón empezaron la búsqueda.
Posteriormente, el denunciante dijo que le habían dado una información que indicaba que el cuerpo de su hermano estaba sepultado en la finca.
Los investigadores trabajaron durante varios días con apoyo de perros policías, uno de los cuales insistía en un punto de la finca, por lo que los investigadores excavaron con una pala hasta que localizaron el cuerpo.
De momento se desconoce de qué manera fue asesinado el nicaragüense, por lo que su cuerpo fue llevado al médico forense.
