Los chilenos exigen mayor seguridad, en una región donde las autoridades reconocen que existe una inmigración “descontrolada” y un incremento en la delincuencia. La marcha reunió a más de 4.000 personas según la policía, y se registró diversos momentos tensos, en uno de ellos, los manifestantes atacaron a un inmigrante que los increpó, mientras que en otro un grupo desmontó y destrozó las carpas de algunos migrantes que se encontraban en una zona cerca a la playa.
Este mismo campamento había sido atacado en protestas pasadas, en una de ellas se acabaron quemando las pertenencias de migrantes, entre ellos juguetes de niños, imágenes que dieron la vuelta al mundo y causó repudio internacional la presencia de la policía evitó que se repitiera la escena.
“Hay demasiada delincuencia, hay demasiado robo, están matando a la gente, la droga en las calles, ya no nos podemos venir a bañar a la playa como corresponde”, Dijo a The Associated Press Jimena Ortiz.
“Yo ando con joyas, me han asaltado, me han robado, han matado gente, no respetan a Carabineros, estamos aburridos, aburridos”, exclamó, pidiendo justicia al gobierno central y culpando a los venezolanos, que llegan a través de Bolivia, del incremento de la delincuencia en el país.
El gobernador de Tarapacá, José Miguel Carvajal, expresó en declaraciones a CNN Chile que “no podemos calificar la situación migratoria con la situación delictual, son dos situaciones muy distintas”.
En la región “se genera esta situación incómoda, como de confusión, en términos que se empieza a calificar que toda la migración está asociada a la delincuencia... Y lo hemos dicho en reiteradas ocasiones, lo ha dicho la fiscalía, carabineros y la PDI: son situaciones distintas”.
El fiscal de Tarapacá, Raúl Arancibia, advirtió del “surgimiento de bandas criminales extremadamente violentas, con métodos y delitos que no se habían visto antes en la región, el aumento importante de los homicidios y la inmigración absolutamente descontrolada que existe en la zona”.
Según un informe de la fiscalía regional de Tarapacá, los homicidios en la región aumentaron un 183% en el último año, hasta registrarse uno cada 48 horas. También se incrementó el tráfico de drogas (42%), el de migrantes (501%) y el porte de armas cortantes (124%).
Según cifras oficiales en Chiles, hay casi 1,5 millones de migrantes. La mayoría de los que llegaron en 2021 son familias venezolanas, seguidos de bolivianos y en menor medida colombianos.
El ministro del interior, Rodrigo Delgado, señaló que en septiembre que en lo que iba del año habían entrado a Chile por pasos irregulares del norte unas 25.000 personas, principalmente venezolanas.