“Yo sé que ellos te cuidan bien”, dijo Maldonado en Brebaje, su programa de radio y televisión. “Pero nadie puede evitar, ni siquiera la supervisión de ellos, que cuando salgas de tu casa te maten y te asesinen de una manera tan cobarde y tan artera”.
De forma escalofriante, sus palabras pronosticaron su destino. Cinco días después, Maldonado fue disparada afuera de su casa a las 7:00 de la tarde. La periodista criticó la corrupción en México y acusó a un funcionario estatal de tener vínculos con el narcotráfico.
Maldonado dedicó su último programa al fotógrafo de nota policial de Tijuana Margarito Martínez, quien fue baleado múltiples veces a plena luz del día el 17 de enero cuando se subía a su auto afuera de su hogar. Una semana antes de ese ataque, el periodista mexicano José Luis Gamboa murió en el estado de Veracruz, en la costa del Golfo de México, después de ser apuñalado en un presunto robo. Sus muertes en un lapso de un mes representan una cifra inusualmente elevada para un periodo tan corto, incluso para México
El fiscal general de Baja California, Ricardo Carpio, mencionó que no encontraron evidencia de que el asesinato de Maldonado estuviera vinculado con su trabajo. Tampoco encontraron vínculos entre la muerte de Martínez y el ataque a Maldonado. La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, dijo que designará un fiscal especial para investigar los homicidios de los periodistas de Tijuana.
Maldonado habló con el presidente de México
Cuando se reunió con Manuel López Obrador en 2019, le dijo: “Temo por mi vida” y describió su disputa de años con Jaime Bonilla, quien entonces era candidato de Morena, el partido del presidente. Después, Bonilla fue elegido gobernador de Baja California, en donde se ubica Tijuana. A finales del año pasado, dejó el puesto.
Maldonado había anunciado recientemente que, después de nueve años de litigio, ganó su disputa con la empresa de comunicación propiedad de Bonilla.
Tras su muerte, Bonilla publicó en Twitter una entrevista con Radio Fórmula en la que negaba cualquier participación y ofreció su pésame a su familia. Señaló que la disputa legal era contra su empresa, no contra él, y que nunca hubo algo personal entre ellos.
Maldonado no expresaba su temor
Entre sus familiares y amigos, Maldonado no hablaba sobre su temor y, en su lugar, prefería contar las últimas aventuras de sus gatos rescatados. Había adoptado a cinco. También tenía un perro pitbull, que ahora cuidan sus vecinos junto con los otros animales.
En su trabajo, los colegas dicen que era conocida por su audacia, ya que nombraba a funcionarios en su programa transmitido en vivo en donde los calificaba de incompetentes, corruptos y/o con vínculos con narcotraficantes.
Otro periodista golpeado
El miércoles 26 de enero José Ignacio Santiago fue atacado, pero se salvó de morir porque se encontraba protegido por dos guarda espaldas asignados por el Gobierno mexicano bajo el programa de protección a periodistas. Santiago fue interceptado por un vehículo con hombre armados al sur del estado de Oaxaca.
Según el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), desde que el gobierno actual inició cargos el 1 de diciembre de 2018, al menos 32 periodistas han sido asesinados y 15 están desaparecidos, a pesar de que hay un programa del gobierno para protegerlos.
“El mecanismo de protección, no funciona para nada”, expresó el periodista de radio y televisión de Tijuana Odilón García, quien estuvo bajo su protección durante tres años. “Te dan un pequeño teléfono y si pasa algo, puedes llamar y la llamada sale a una oficina central que notifica a la policía, que después te va a ubicar, y mientras, ya estás muerto”.
No se toman con seriedad los reportes de amenaza
Periodistas y organismos destacan que todavía no se toman con suficiente seriedad los reportes de amenazas y que, cuando algo sucede, la policía con frecuencia tarda en investigarlo.
Más de 90% de los homicidios de periodistas y defensores de derechos humanos sigue sin resolverse, existe una falta de voluntad política para acabar con la impunidad, porque se cree que un porcentaje tan elevado de casos está vinculado con funcionarios públicos, destacó Artículo 19, una organización de derechos humanos internacional que trabaja para defender y promover la libertad de expresión.
Que el presidente de México satanice a la prensa también contribuye a la hostilidad contra los periodistas, según Paula Saucedo, una abogada de la sección local de la organización.
En Tijuana, los periodistas buscan protección entre ellos. Se organizan en grupos como “Yo sí soy periodista”, que tiene un chat de WhatsApp en donde pueden alertarse de sus paraderos y cualquier riesgo.