El pequeño Cristopher fue diagnosticado con leucemia en julio de 2024, y a pesar de recibir dos trasplantes de médula ósea como parte de su tratamiento, su cuerpecito no resistió, dejando un profundo vacío en el corazón de sus padres, Julissa Yarleni Palacios Lanzas y Álvaro Jonathan Hernández, así como de familiares y amigos.
Tras su fallecimiento, la familia emprendió una campaña solidaria para reunir los fondos necesarios y lograr la repatriación del cuerpo desde Estados Unidos, con el propósito de brindarle cristiana sepultura en su tierra natal, Jinotega.
La vela del niño se realizará hoy en su vivienda, ubicada en el barrio Villa La Cruz, de la ciudad de Jinotega, donde decenas de personas han acudido a expresar su apoyo y acompañar a la familia en este momento tan difícil.
La historia de Cristopher ha conmovido a muchas personas, no solo por la dureza de su enfermedad a tan corta edad, sino también por la fuerza y amor con la que su familia luchó hasta el último momento por su bienestar.
