Hay buenas perspectivas con las llamas
Aunque el estudio está apenas en fase de laboratorios, las investigaciones han develado que las llamas desarrollan anticuerpos que podrían combatir el SARS-CoV-2. Daniel Wrapp, investigador del Departamento de ciencias moleculares de la Universidad de Texas en Austin, y autor principal del estudio, dz dijo a la BCC Mundo que tienen mucho optimismo.
Además, indicaron que Winter ha estado ligada a la ciencia desde el 2016, cuando a penas tenía unos meses de vida. En ese año los científicos de la Universidad de Texas y la Universidad de Gante, en Bélgica, le hacían análisis para sus investigaciones para el SARS-CoV-1 y al MERS-CoV de la familia del nuevo coronavirus, cuyo brote se reportó en la ciudad de Huwan China en diciembre del 2019 y que hasta la fecha ha infectado a 4,596,304 personas y cobrado la vida de 309,685 según el mapa actualizado de la universidad John Hopkins.
Durante esos cuatro años que han estudiado a Winter han descubierto que el sistema inmune de la llamas detectan cuando un invasor como un virus entra a su cuerpo y el organismo produce un anticuerpo de mayor tamaño que el de los humanos, al cual los científicos le llaman nanocuerpos
Cuando el sistema inmune de las llamas detecta un invasor externo como un virus u otros camélidos también desarrollan nanocuerpos.
También lo hacen los tiburones, sin embargo, debido a su naturaleza es más difícil de tratar con ellos.
Los resultados iniciales de sus pruebas en cultivos de células indican que el nanocuerpo puede neutralizar la proteína espiga con la que ataca el SARS-CoV-2.
"Esperamos que este anticuerpo pueda servir como un tratamiento para reducir la carga de la enfermedad y los síntomas del Covid-19", dijo Wrapp. De funcionar el tratamiento sería inyectado a las personas sanas y a las infectadas para que desaparezcan los síntomas.
En un año podría estar el tratamiento
Una vez que ya hicieron este hallazgo antes de probar con humanos, lo harán con animales con más similitudes con los humanos como los monos o los conejillos de indias.
Po otro lado, los expertos han indicado que el tratamiento tardaría meses o años en que se apruebe en humanos. “Si todo sale perfecto y llegamos a la etapa de hacer pruebas en humanos, podríamos tener una droga aprobada en un año”, agregó Wrapp.
“Queremos asegurarnos de que tengamos algo seguro y efectivo antes de administrarlo a humanos", dice. "Hay que ser cautelosos, hay una gran diferencia entre un tubo de ensayo en un laboratorio y la respuesta inmune en humanos", continuó.
Mientras tanto, Winter descansa, y se pasea en la granja, los expertos trabajan largas y agotadoras jornadas para encontrar la cura y evitar que la enfermedad siga afectando a más personas.
“Está muy bien”, dice Wrapp, “disfrutando de un merecido descanso”.