Según informaron familiares, ambos transitaban tranquilamente por una calle de Houston cuando fueron atacados a tiros por sujetos desconocidos. Rolando murió en el lugar debido a las heridas sufridas, mientras que su tío fue trasladado de urgencia a un hospital, donde se encuentra en estado grave. Las autoridades estadounidenses ya investigan el hecho, aunque hasta el momento no se han dado a conocer detalles sobre los posibles responsables o el motivo del ataque.
Rolando había cumplido tres años de residir en Estados Unidos, adonde emigró en busca de mejores oportunidades para él y su familia. En Estelí, vivía en el barrio Alexis Argüello, donde era muy querido por sus vecinos y amigos, quienes hoy lamentan profundamente su partida. La noticia ha causado conmoción entre la comunidad esteliana, que se solidariza con el dolor de sus seres queridos.
Sus familiares han expresado su desconsuelo por esta tragedia que ha truncado los sueños de un joven lleno de vida y aspiraciones. “Rolando era un muchacho trabajador y soñador. Siempre pensaba en su familia y en ayudarnos desde allá”, manifestó entre lágrimas un pariente cercano.
Por su parte, los allegados en Estelí enfrentan ahora el difícil reto de coordinar los trámites para la repatriación del cuerpo, con el objetivo de darle el último adiós en su tierra natal. Este proceso no solo representa un reto emocional, sino también económico para la familia, que ha solicitado el apoyo de la comunidad para poder cubrir los elevados costos.
Este lamentable hecho deja en evidencia los riesgos y desafíos que enfrentan muchos nicaragüenses que emigran al extranjero en busca de un futuro mejor. Mientras tanto, en Estelí y Houston, las voces de justicia se elevan para que este crimen no quede impune y para que el sacrificio de Rolando no sea olvidado.
